Una obra autobiográfica y una denuncia social.

Mi experiencia lesbiana con la soledad: Análisis y reflexiones

En junio del pasado año, con motivo del día del Orgullo, hice una selección de Manga y anime con buena representación LGTB+, en la que incluí el manga de Kabi Nagata Sabishisugite Lesbian Fuzoku ni Ikimashita Report. Ni un mes más tarde, la editorial Fandogamia anunciaba oficialmente la licencia del manga en España, tras lo que, para mi regocijo, Mi experiencia lesbiana con la soledad aterrizó en nuestro país a principios de este mismo año. Y aunque ya hice mención a esta obra en aquel artículo, quiero aprovechar su llegada a España para profundizar en su contenido.

La historia se presenta como una anécdota: “¿cómo llegó la autora a contratar una escort lesbiana?” Pero, en la práctica, Nagata se remite a una evolución personal a lo largo de diez años para llegar a ese punto de la historia, y de ese recorrido se puede extraer muchísima información, no solo de su propia vida, sino de cómo su sociedad la ha condicionado. ¿Qué implica ser lesbiana en Japón? ¿Qué implica tener desórdenes alimenticios? ¿Y problemas psicológicos? ¿Qué implica ser una joven adulta? ¿Qué implica querer dedicarse a dibujar manga? Son muchas preguntas, no necesariamente relacionadas, pero que encuentran un punto de encuentro en la identidad de la autora.

Así pues, lo que me gustaría explorar en este artículo son esta clase de temas, de corte tanto social como personal, que conforman la historia.

Mi experiencia con los problemas psicológicos

Es cierto que Kabi Nagata pone el foco de su historia en su despertar sexual, pero para llegar a él, la autora pasa primero por narrar las dificultades psicológicas que ha enfrentado a lo largo de sus primeros años de edad adulta. Y, personalmente, creo que en esta narración se encuentra uno de los puntos fuertes del manga.

Debo decir que, conociendo los estigmas relacionados con los problemas psicológicos que hay en Japón, me llama la atención lo directa que es Nagata narrando su experiencia. No se anda con rodeos, no busca eufemismos. Incluso denuncia sin tapujos la falta de comprensión de su entorno, la falta de información, su propia incapacidad para entender, hasta mirarlo en retrospectiva, aquello por lo que estaba pasando. En un momento dado, llega a señalar que, después de que su historia se hiciese viral, le resultaba mucho más sencillo enfrentarse a los editores. Frente a la privacidad típica japonesa, Nagata se decanta por el alivio que supone no tener nada que ocultar.

Lo cierto es que, aunque el tono de la historia sea ligero, incluso con aires de comedia, el contenido no deja de ser duro. Nagata se enfrenta a un futuro incierto, a una sociedad de la que no se siente parte, pero, sobre todo, se enfrenta a sí misma. Los desórdenes alimenticios, los pensamientos intrusivos, las autolesiones, el menosprecio hacia sí misma, la ansiedad, la depresión, la ansiedad social… Todo un cuadro clínico agravado por la dificultad para conseguir que otros te tomen en serio. El simple hecho de llevar “una vida normal” supone un esfuerzo titánico, y saber que desde fuera se percibe esa incapacidad como vagancia o desinterés solo aumenta la culpabilidad, agravando los problemas psicológicos.

Mi experiencia con la edad adulta

Nagata señala que su situación comienza a resultar insoportable cuando entra en la edad adulta. Ver cómo desaparece todo lo que la definía como niña o joven y cómo se espera de ella que se haga con una nueva identidad adulta desencadena, en cierto modo, su situación. Y el hecho es que Nagata siente que no comprende ese mundo adulto al que se la está empujando, no encuentra su lugar en él. La falta de guía, los prejuicios y las contradicciones marcan a base de tropiezos su camino hacia la madurez y hacia quién es ella.

En este sentido, Nagata presenta una oposición entre expectativas propias y externas. Y aquí entra en juego su trabajo como mangaka. Mi experiencia lesbiana con la soledad no deja de ser una metanarración. Desde una posición de mangaka profesional, Nagata presenta la oposición de sus padres a lo que no se considera “un trabajo de verdad”, y los tropiezos que eso ha supuesto para encontrar su propia identidad. La oposición entre el mensaje de llevar “una vida adulta de verdad” y “hacer lo que de verdad te gusta” marcan una importante dicotomía en la historia.

Mi experiencia lesbiana

Esta, en principio, es la base de la historia. Y la forma en que Nagata denuncia, a través de la narración de su experiencia, la desinformación con respecto a la sexualidad de los jóvenes japoneses resulta tan ridícula que acaba pareciendo cómica, al tiempo que, por el hecho de ser real, no deja de ser descorazonadora. Las dificultades de Nagata para descubrir su propia sexualidad, el silencio social, o el hecho de que su principal fuente de información sean los doujinshi yaoi son algunas de las señales que deberían hacer saltar las alarmas de una sociedad claramente irresponsable.

No es un tema relacionado exclusivamente con el lesbianismo. Nagata descubre aspectos biológicos básicos de su cuerpo a la edad de 28 años porque ha tomado la iniciativa de estudiar estas cuestiones por su cuenta. Como ella misma dice, ¿cómo es posible que no se enseñen esa clase de cosas durante la educación obligatoria? ¿Cómo es posible que la principal fuente de información sea una ficción fantasiosa y en absoluto equiparable a la realidad?

Por otra parte, el hecho de que el yaoi (que representa sexo entre hombres) sea la fuente principal de información de una mujer que se descubre lesbiana es significativo, aunque no extraño. Se trata de algo bastante común, que señala cómo la sexualización de las mujeres en el contenido erótico que las incluye tiende a resultar poco atractivo para ellas, que encuentran desagradable la forma en que están representadas.

Para terminar de complicar la ecuación, todo esto se da en el contexto de una sociedad poco dada al contacto afectivo, con lo que resulta complicado marcar la línea que separa la necesidad de cariño de las necesidades sexuales. De ahí que Nagata empiece a explorar su sexualidad a partir de reflexiones acerca de su interés por el cuerpo de su madre o que tener a alguien que la abrace sea un factor tan importante a la hora de contratar una escort.

Mi experiencia con la prostitución

Hay un tema del que creo que no se habla tanto con respecto a este manga y que creo que no deja de ser tanto principal como interesante, y es la prostitución. Quizás es el aspecto de la obra que me parece más preocupante. Nagata analiza todo su entorno desde una perspectiva completamente subjetiva e interna, lo cual le sirve para explorar sus preocupaciones y pensamientos de forma más profunda y sincera, pero que deja al resto de personajes de la obra en un nivel muy alejado y externo con respecto a ella. Y en este sentido, por supuesto, las prostitutas que contratan no son una excepción.

La prostitución en Japón se mueve en un equilibrado espacio entre la legalidad y la ilegalidad, donde los vacíos son esenciales y la interpretación de las leyes y tolerancia a su incumplimiento son básicos para el funcionamiento de la industria. Teóricamente, se trata de una práctica ilegal, pero a la hora de la verdad, es un negocio no solo a la orden del día, sino también bastante próspero.

Las claves de esta capacidad de funcionamiento son unas leyes limitadas que prohíben exclusivamente “el coito vaginal con una persona no especificada a cambio de dinero”. Incluso en el caso de la prostitución heterosexual, el sistema ha encontrado un buen número de formas de esquivar esta ley. En el caso de la prostitución lésbica, considerando que la ley ni siquiera considera el sexo lésbico sexo como tal, resulta todavía más sencillo mantener un negocio. Como es de esperar, esto no lo convierte en un negocio limpio, especialmente considerando que Japón se encuentra entre los países de destino con mayor tráfico humano del mundo (1, 2).

No deja de resultarme llamativa la absoluta falta de conciencia moral que la obra refleja a este respecto. Si bien es cierto que Nagata muestra dudas y reticencia a contratar estos servicios en un principio, en todo momento sus dudas están centradas en sí misma. Dado que son “cosas para adultos” y le cuesta verse a sí misma como tal, no sabe si “merece” contratar estos servicios. Mientras se sienta adulta, considera que no tiene nada de lo que sentirse culpable por contratarlos.

Aunque es verdad que hay tensión en su relación con las prostitutas, esta está orientada exclusivamente a sus problemas personales, y en ningún momento tienen en cuenta la posición de las personas a las que contrata. En este sentido, y considerando que toda la obra gira en torno a lo deshumanizada que se siente la protagonista y en cómo quiere recuperar su humanidad, no deja de resultar curioso cómo ella reduce a estas personas al servicio por el que les paga. Si bien en otros aspectos es la obra la que motiva la reflexión, en este aspecto la reflexión depende exclusivamente de quien lee.

En otros aspectos, la lectura ha resultado también bastante interesante. Desde el punto de vista de la edición, el formato de Fandogamia me ha parecido muy agradable, con una calidad destacable y un tamaño cómodo para la lectura.

No voy a decir que el dibujo de Mi experiencia lesbiana con la soledad no me parezca adorable, porque sería mentira, aunque es una observación simplista y poco relevante. Simplista porque, a pesar del aspecto chibi de los personajes y el tono rosita que acompaña al tomo, Nagata no tiene reparos en añadir aspectos que, por desagradables que puedan parecer, no dejan de ser realistas, como las marcas de autolesiones de su cuerpo. Poco relevante porque, en realidad, el estilo de dibujo del manga queda eclipsado por los aspectos narrativos y las reflexiones de esta obra autobiográfica.

En un momento de la historia, Nagata define la obra como un manga ensayístico. Personalmente, considero que lo ligera que es la lectura no exime esta definición de ser muy acertada.

Mi experiencia lesbiana con la soledad
Un ensayo que recorre múltiples aspectos de la identidad personal y social de la autora, dejando a su paso mucho sobre lo que reflexionar.
Título original: Sabishisugite Lesbian Fuzoku ni Ikimashita Report
Autor(es): Kabi NagataNúmero de tomos: 1
Fecha de publicación: Febrero de 2018Género: Autobiográfico, ensayo, comedia
Política de análisis
Nota de los lectores: 4 ( 17 Votos )
Mi experiencia lesbiana con la soledad Un ensayo que recorre múltiples aspectos de la identidad personal y social de la autora, dejando a su paso mucho sobre lo que reflexionar. 1 4 5



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Addamelech
Invitado
No deja de resultarme llamativa la absoluta falta de conciencia moral que la obra refleja a este respecto etc etc etc Yo creo que es adecuado y cabe dentro del personaje. Para tener una conciencia moral un poquito más formada es necesario que a cierto nivel haya primero un nivel de aprecio por sí mismo y por los demás. Algo parecido con la validación externa e interna que también se puede ver en la pirámide de necesidades de Maslow. En una obra profundamente introspectiva como ésta, sabiendo que la protagonista (y, si lo entendemos en ese modo, su autora) clama por cumplir su necesidad de afectividad e intimidad, siendo incapaz de reconocer inicialmente en sí misma alguna cuota de autoestima, pues resulta difícil internalizar el concepto de “pensar en los demás” o “conciencia moral”. Simplemente no se da cuenta porque… Leer más »
Nameh
Invitado

Me sumo a la idea, que igual no deja de reforzar la problemática de la visión light sobre la prostitución, porque como el de la autora, muchísimos casos, ¿no? Por algo vendió.

Kangreburger-san
Invitado

Resumen: La sociedad tiene la culpa, menos yo.

Un gil
Invitado

Lo jodido de la situación cómo está es que no solo aísla sistemáticamente a una multitud de gente sino que también bloquea las vías por las cuales pueden aprender a tomar decisiones responsables en ambientes y contextos ajenos a ellos. Es un problema de grupos relativamente privilegiados, pero no deja de ser epidémico en todas las grandes ciudades, en especial en Japón.

Pero obvio que si hubiera sido mejor contenida y más fuerte, es decir otra persona, le hubiera ido mejor.

Dogora
Invitado

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yakuzf
Invitado

Desde cuando esta paginadejo de ser de anime y se volivo un lugar de proselitismo gay?

Den
Invitado

Vaya, por un momento pensé que las noticias de anime y de videojuegos en la sección de noticias eran reales, pero son una pantalla para la dictadura gay.

Muchas gracias amigo, me has salvado de volverme maricón antes de abrir el análisis de Gal Gun 2.

Asagami
Invitado

No sabía que fue traducido a español. Genial, creo que lo importaré en tal caso.