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Es fácil dejar pasar el tiempo con los ojos cerrados.

Análisis: White Day: A Labyrinth Named School (PS4/PC)

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Es increíble la gran cantidad de videojuegos que nos podemos encontrar hoy en día en las tiendas o en internet, por no hablar de la variedad: los shooters de los que tanto oímos hablar, los RPGs que tanto adoramos, los de frenéticas carreras, los estratégicos… Aunque, al final, detrás de la mayoría de ellos están las famosas empresas occidentales y niponas de las que más o menos ya tenemos una idea de lo que nos van a ofrecer sus producciones antes de jugar.

Entonces, de vez en cuando, de entre todos estos títulos, nos encontramos con un videojuego del que nunca hemos oído hablar, creado por una empresa que para nada nos resulta familiar, pero que tiene algo que nos llama la atención. En esta ocasión, ese juego es White Day: A Labyrinth Named School, creado por ROIGAMES Inc./Sonnori, una nueva empresa coreana formada por algunos de los desarrolladores detrás de Ashtonishia Story o Forgotten Saga.

Se trata de un survival horror que nos pone en la piel de Lee Hee-Min, un nuevo estudiante en el Instituto Yeondu que decide colarse la noche del 13 de marzo para devolverle a Han So-Young su diario y, ya de paso, regalarle caramelos por el White Day, una celebración que ocurre un mes después de San Valentín donde son los chicos quienes entregan obsequios a las chicas.

Pero Hee-Min no está solo. Y sea lo que sea que hay en la escuela no quiere dejarle ir con vida.

White Day tiene una forma peculiar de narrar la historia. A simple vista, relata los sucesos que les ocurre a Hee-Min y a un par de compañeras mientras intentan escapar de la escuela, pero a lo largo de la partida, podremos ir recogiendo documentos, notas de alumnos y partes de la escuela que nos explicarán el porqué de lo que está realmente pasando, además de los motivos que impulsan a actuar a los antagonistas y a los fantasmas. Aunque estos elementos nos incitan a explorar cada rincón de la escuela, se tratan también de un arma de doble filo, ya que si vamos “al grano” no nos enteraríamos de estos hechos, y son importantes para poder disfrutar realmente de la historia que nos ofrece White Day.

Otro factor que juega en contra es la dificultad. White Day cuenta con los suficientes elementos como para empezar segundas partidas, por lo que comenzar por el modo fácil sería lo más aconsejable para adaptarnos a las mecánicas del juego. El problema es que hay acertijos que solo se pueden resolver en modo normal y, por si esto fuera poco, la gran mayoría de fantasmas solo aparecen en el modo difícil.

En White Day nos encontramos, sin contar al protagonista, con solo tres heroínas, pero todas ellas muy carismáticas a su manera. El juego está divido en varias rutas, cada una centrada en un personaje, y las respuestas que demos a lo largo de todo el juego nos llevará por un camino u otro. De todas formas, hay que ser un poco paciente en este aspecto, ya que al principio las interacciones con las heroínas son casi nulas.

En cuanto al gameplay, solo nos encontramos con dos elementos que puedan catalogar a White Day como survival horror y, por desgracia, son lo peor que nos encontraremos en el juego. Uno de ellos es el conserje, que si te pilla no te regañará y llamará a tus padres, te golpeará con su bate de béisbol hasta que te quedes bien muerto. Dependiendo del nivel de dificultad, enterarnos de dónde está variará un poco. En los modos fácil y superfácil aparecerá un ojo cuando estemos cerca del conserje y la velocidad con la que se mueva nos indicará cómo de alerta está. Del modo normal en adelante solo podremos confiarnos de nuestro oído, al escuchar el tintineo de sus llaves, sus silbidos o por la propia música del juego.

Es, sin duda, una de las mayores molestias de todo el juego. Si te ve, te perseguirá hasta que consigas esconderte en los baños; en cualquier otro sitio te acaba pillando porque parece que puede ver a través de las paredes. Otro de sus superpoderes es el teletransporte, porque sin comerlo ni beberlo, aparece justo en frente de la puerta que estabas abriendo. Puede que la primera vez te asuste, pero cuando no deja de interrumpir tus exploraciones y tampoco para de ponerse en mitad del pasillo que necesitas cruzar, acabas un poco harto de él.

El segundo elemento es igual de molesto que el conserje y es un fantasma que se te aparece de forma aleatoria para darte el típico jumpscare. Cumple su función porque nunca te lo esperas y te pega el susto, pero la escena se repite tantas veces que cansa.

Más que un survival horror, White Day se acerca más a un título de resolver puzles, solo que con una ambientación siniestra. Son los acertijos los que hacen brillar realmente al juego. Hay una gran variedad y son muy originales, no se limitan a encontrar llaves y abrir candados, de hecho, algunos de ellos requerirán que hagamos girar los objetos en el inventario para descubrir pistas. Además, están muy bien ideados, ya que ninguno de ellos llega a ser frustrante, pero tampoco son tan fáciles como para resolverlos sin pensar un poco.

Antes de pasar por PS4 y PC, White Day llegó primero a móviles y esta versión fue la base que se utilizó para desarrollar luego las de PS4 y PC. Estas últimas cuentan con mejores texturas, pero por lo demás son un calco de la versión de móviles. No es de extrañar que, por este motivo, los escenarios estén algo vacíos y los modelados de los objetos sean tan similares entre sí. Aunque un apartado gráfico como este sea de sobresaliente en móviles, en consolas se antoja algo pobre. De todas formas, los modelos 3D de los personajes están muy logrados y el juego corre con fluidez.

El apartado sonoro tampoco es uno de sus puntos fuertes. Hay pocas canciones y aunque todas ayudan a crear una atmósfera siniestra, ninguna de ellas logra destacar. No podemos dejar atrás la banda sonora sin antes mencionar al tema de cierre del juego, “Like a Dream”, interpretado por Navi en la versión coreana y Crystal Joey en la inglesa, una canción realmente espectacular.

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A pesar de ser un juego modesto, White Day: A Labyrinth Named School consigue destacar entre el resto de propuestas por sus ingeniosos puzles y su tan lograda atmósfera siniestra, aunque puede echar atrás a más de uno por su lento desarrollo de historia y personajes. De todas formas, una vez arranca nos tendrá enganchados a la consola para ver qué es lo que pasa a continuación.

Puede que parezca poca cosa, pero White Day sorprenderá a más de uno si se le da una oportunidad.

White Day: A Labyrinth Named School
A pesar de una humilde fachada, puede ser el juego perfecto para aquellos que quieran pasar miedo sin llegar al infarto.
Título original: 화이트데이 학교라는 이름의 미궁
Compañía: ROIGAMES Inc./SonnoriPlataforma: PS4, PC, iOS, Android
Fecha de lanzamiento: 20/09/2017Género: Survival horror
Director: Lee Won Sool, Lee Gyu-hoCompositor: -
Duración: 6 horas por ruta.Política de análisis
Nota de los lectores: 4.4 ( 4 Votos )
White Day: A Labyrinth Named School A pesar de una humilde fachada, puede ser el juego perfecto para aquellos que quieran pasar miedo sin llegar al infarto. 1 4 5



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