Otakunoticiario
Subtítulo La senda del samurái
Publicado el 8 de febrero de 2017 a las 20:00 // Categorías: Destacados, Especiales, Reviews (análisis), Videojuegos // Escrito por Sosainas

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3 comentarios

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Tras ser presentado en 2004, Nioh por fin se ha hecho realidad trece años después, convirtiéndose en uno de los títulos estrella del catálogo de exclusivos de PlayStation 4 para el primer tercio de año. A pesar de su aparatoso desarrollo, Team Ninja ha sabido diseñar un título sobresaliente, formado con piezas que todos sabremos reconocer, pero que consigue tener una identidad propia en su conjunto. Estamos ante uno de estos juegos que se hacen querer y cuya idiosincrasia recordaremos durante tiempo.

Afila tus sentidos antes de embarcarte en esta apasionante aventura de samuráis y demonios porque te harán mucha falta, y es que Nioh te exigirá dominar cada una de sus partes si quieres alzarte con la victoria. Brutal a la par que gratificante y divertido, esta nueva obra del estudio japonés llega pisando fuerte para ser un referente en el género.

Ficha técnica y valoración

Título original:仁王
Compañía:Team NinjaPlataforma:PlayStation 4
Fecha de lanzamiento:8/7/2017Género:RPG, Aventura, Hack n' Slash
Director:Fumihiko Yasuda y Yosuke HayashiCompositor:Yugo Kanno
Duración:40 horas la trama principal, más otras decenas de contenido secundario
Argumento
75
Gráficos
82
Jugabilidad
94
Música
84
Total
93

Si bien ha estado perdido durante años, Nioh lleva haciendo ruido varios meses gracias a sus demos. Tras una alfa en la que el juego aún estaba muy verde y presentaba mecánicas que no se han llevado a la versión final, una beta que refinaba la gran mayoría de aspectos, y una demo final que ha sido el tentempié perfecto para hacer paso al lanzamiento del título, es posible que muchos jugadores hayan ya dedicado decenas de horas a Nioh antes de darle por primera vez al Start en el juego. Team Ninja ha dado una lección magistral en este aspecto: cómo amoldar tu juego al gusto de los consumidores.

En la alfa pudimos probar varios elementos y mecánicas de juego que no fueron bien recibidos por los jugadores. Ante esto, la compañía nipona lanzó una serie de encuestas para ver en qué habían fallado, en qué habían acertado y en qué podían mejorar. Los resultados ayudaron a diseñar la beta, mucho más parecida a lo que tenemos finalmente, y de nuevo los resultados de una posterior encuesta sirvieron para perfilar aún mejor el juego. Nioh es un ejercicio de feedback de manual, donde la visión del desarrollador sigue viva y presente, pero se ha visto fortalecida por la opinión de los consumidores. Y viendo la calidad del resultado, es innegable que este proceso ha sido todo un éxito.

Aunque todos sabemos que las comparaciones son odiosas, hay veces que son inevitables. La inspiración en la franquicia Souls es evidente, y uno no puede hablar de Nioh sin hablar también de la obra de Hidetaka Miyazaki. El título de Team Ninja recoge la misma fórmula, con cambios, giros y novedades, pero la misma fórmula al fin y al cabo. Esto no quiere decir que Nioh no tenga elementos propios, los tiene, y como apuntaba hace un par de párrafos, son suficientes para que tenga una identidad y esencia propias. Tampoco es Souls todo lo que reluce en este juego, y es que como no podía ser de otra forma, Nioh también bebe directamente de Ninja Gaiden, tanto en temática como en el enfoque de los combates.

La trama nos pone en la piel del samurái occidental William -basado en la figura histórica de William Adams-, un inglés que navega a las costas niponas persiguiendo a Edward Kelley -principal antagonista del juego-, el cual le ha arrebatado algo muy preciado a nuestro héroe, y quiere utilizar una fuente de poder mágica que habita en las tierras del país del Sol Naciente, llamada Amrita, para fines no muy buenos. Todo esto se teje sobre el marco de la guerra anglo-española de 1585, dando enfoque ficticio a la histórica contienda al querer Inglaterra usar el poder oculto de la Amrita para poder derrotar a la Armada Invencible de Felipe II.

Ya en tierras niponas, tendremos que acompañar a William a través durante una épica aventura donde el Japón medieval y fantástico se funden en un mundo realmente apasionante, lleno de samuráis, ninjas, onis, yokai y un sinfín de elementos sacados directamente del folclore japonés. También nos cruzaremos con personajes históricos que aportaran subtramas y enriquecerán la historia principal, conociendo figuras como Nobunaga, Kuroda Nagamasa o Hanzo Hattori.

Aunque el argumento de Nioh cuenta con cinemáticas y un guion tradicional, tiene también una parte más críptica, donde el trasfondo se ve reforzado por las descripciones que acompañan a los objetos, las sutiles líneas de algunos “recuerdos” que encontraremos en los escenarios y que nos ayudarán a saber “qué ha pasado allí”, y la información recogida en una especie de base de datos. Quizás esta es la parte donde Nioh no consigue dar del todo la talla, y es que si bien la trama cumple bastante, por momento se siente que sus partes no terminan de encajar bien, cuesta ver una relación coherente entre a lo largo del desarrollo.

Es cierto que en el tramo final mejora en gran medida en este aspecto, pero durante buena parte del juego nos veremos envueltos en tramas diferentes, acompañando a todo tipo de personajes, y yendo de un lado para otro, de una forma un poco forzada, sin notar una progresión natural. Por suerte, el trasfondo que se recoge en los elementos que he mencionado enriquece mucho la ambientación.

Respecto al apartado jugable, es aquí donde Nioh demuestra todo su potencial. Siguiendo el paradigma de la franquicia Souls, el nuevo título de Team Ninja juega con una fórmula muy similar, protagonizada por el factor dificultad, y es que Nioh también es un juego exigente, donde se requiere que el jugador sepa entenderlo, dominarlo, y jugar bajo sus reglas. Solo así podrás descubrir su lado más gratificante, porque estamos ante un juego que también castiga duramente a quienes no lo hacen. Esto se ve reflejado en los combates contra los jefes, espectaculares y emocionantes a la par que complicados.

El sistema de combate de Nioh gira en torno a la velocidad y el dinamismo. Es un enfoque más similar al de Bloodborne que al de Dark Souls, mucho más visceral, con animaciones rápidas y fluidas, donde los reflejos y el saber gestionar bien tu energía son la clave de la victoria. En Nioh contamos con varias armas cuerpo a cuerpo: tenemos las katanas, katanas dobles, hachas, lanzas y kusarigamas, acompañados de arcos, rifles y cañones de mano. Aunque puedan parecer pocos tipos, cada arma cuerpo a cuerpo cuenta con un catálogo de movimientos realmente amplio, y no solo eso, sino que también podremos desbloquear nuevos movimientos y habilidades para luego personalizar combos o los tipos de counters que quieras.

Todo esto se ve reforzado por el uso de diferentes posturas de batalla, que cambiaran completamente los movimientos que podemos realizar con el arma, teniendo cada una de ellas ataques exclusivos y características diferentes que multiplicarán el moveset de cada arma. La postura alta suele contar con ataques más verticales, son mucho más poderosos, rompen más fácilmente la guardia del enemigo y bajan más su contador de energía, sin embargo, consume mucha energía tanto a la hora de atacar como esquivar. La postura media ofrece un balance entre ataque y consumo de energía, siendo la mejor para bloquear ataques y ofreciendo ataques más horizontales.

Por último, la postura baja nos garantizará esquives veloces, ataques rápidos y un gasto de energía mucho menor, aunque estos movimientos tendrán menos poder ofensivo. Como puedes ver, cada postura añade una forma distinta de plantear los combates con diferentes estilos de lucha, y el juego te anima -hasta te exige en algunos combates- a que uses todos y cada uno de ellos. Será muy importante saber cambiar de postura en medio de un combo, o antes de realizar una evasión, para poder sacar el máximo partido a cada una de ellas.

Otro protagonista en los combates es la gestión de energía. En Nioh no solo es muy importante saber controlar tu gasto de energía y estar pendiente del mismo, sino también tener en cuenta el del enemigo y saber forzarlo a tu favor. Al gastar nuestra energía, durante un breve periodo de tiempo, si encajamos un golpe quedaremos aturdidos por unos segundos, momento que aprovecharán nuestros enemigos para atacarnos sin piedad y hacernos morder el polvo. Por suerte, esto funciona en ambos sentidos, y si somos capaces de hacer que el enemigo no gestione bien su energía, ya sea esquivando sus ataques, bloqueándolos, golpeándolos con ataques en postura alta y no dejando que se recuperen, podremos atudirlos cuando su barra de energía se agote, dándonos la clave de la victoria en muchas ocasiones.

Un elemento clave es el Pulso de Ki, un recurso que tendremos a nuestra disposición para poder recuperar fácilmente porciones de energía gastada si pulsamos el botón R1 en el momento exacto; dominar esta característica con maestría nos ayudará muchísimo en los combates. Otro factor a tener en cuenta es el peso de nuestro equipamiento, que incidirá directamente en nuestros movimientos y recuperación de energía. Este planteamiento de los enfrentamientos muy centrados en la gestión de energía casa completamente bien con el enfoque dinámico y brutal del que os hablaba antes. Velocidad, sí, pero con cabeza.

Las armas son solo uno de los varios recursos que tendremos a nuestra disposición para hacer frente a las hordas de demonios y humanos con quienes tendremos que vernos las caras. Contamos también con herramientas ninja, tales como shurikens, kunais, aceites que añaden efectos, o diferentes tipos de medicinas entre otras cosas. Otro recurso es la magia, que nos dará posibilidades muy variadas, como aumento de resistencias o estadísticas, añadir efectos elementales a nuestras armas, crear ondas de choque o talismanes para poder aumentar la ganancia de dinero o el índice de aparición de objetos. Tanto los movimientos de las armas como los jutsus y la magia, cuentan con un árbol de habilidades propio en el cual desbloquear nuevas opciones usando puntos que ganaremos al subir de nivel o dominar nuestro armamento.

Un espíritu guardián estará a nuestro lado durante la aventura, mejorando ciertas estadísticas y otorgando efectos diferentes. Además, podemos invocarlo cuando su medidor esté completo, haciendo que posea nuestra arma y dándonos un periodo de tiempo en el que somos invencibles y nos convertiremos en una máquina de matar. Al inicio del juego elegiremos uno, pero a medida que avanzamos podremos desbloquear más. Cada uno de ellos está especializado en un aspecto diferente, por lo que cambiarlos según la situación será primordial para poder sacarles todo el partido.

Otra forma de fortalecernos es a través de los puntos de prestigio que nos otorgarán los títulos, los cuales no son más que simples logros. Con estos puntos podremos ganaremos bonus permanentes que a largo plazo nos serán muy prácticos.

La forma de conseguir armas, armaduras y objetos en Nioh es muy parecido al de Diablo y juegos similares. En vez de posicionar recompensas fijas en los escenarios, el drop de objetos es aleatorio, contando con diferentes tipos de rareza, por lo que la partida de un jugador puede ser completamente diferente a la de otro, al haber podido conseguir cosas diferentes habiendo recorrido el mismo camino. No obstante, este drop está limitado a una selección de objetos específica. En ciertas misión se dropearán ciertas cosas, y ciertos enemigos dropearán ciertas armas u objetos.

El exceso de armas y armaduras, y la gran diversidad de ellos es algo que nos resultará verdaderamente útil, ya que en la herrería podremos personalizar de diferentes formas nuestro arsenal. Aparte de poder forjar desde cero nuevas armas y armaduras, también tenemos a nuestra disposición una característica llamada combinar alma. Aquí, podremos fusionar dos armas, haciendo que el arma base aumente su ataque si el arma que se ha usado de material tiene un nivel mayor, y pudiendo heredar un efecto del arma usada como material. En Nioh no solo tenemos que fijarnos en el ataque de un arma, sino también en sus efectos, siendo estos incluso más importantes para decidir el valor de un arma. Cada arma cuenta con un indicador de familiaridad, que se irá llenando a medida que la usamos en combate. Cuando este medidor se llena, mejorará su ataque y la calidad de sus efectos, y hará posible que ciertos efectos puedan heredarse a otras armas tras una fusión. Por lo que si, por ejemplo, tenemos un arma con un efecto que nos gusta mucho pero luego encontramos otra con más ataque, podremos fusionar la anterior con la nueva y pasar dicho efecto -si se puede heredar-.

Este sistema funciona de forma similar con las armaduras, pero sin la herencia de efectos, simplemente usaremos materiales de mayor nivel para mejorar la armadura que hemos usado como base. Otro recurso en la herrería es poder cambiar efectos que no nos gustan de nuestras armas y armaduras por otros de forma aleatoria. Los jugadores que le den importancia a la estética también están de enhorabuena, ya que podremos cambiar el aspecto de un elemento del equipo por el de otro que tengamos -gastándolo, claro-. Por último, también podremos desmontar armas y armaduras para convertirlas en materiales que necesitaremos para los diferentes servicios de la herrería. Ah, se me olvidaba, a medida que nos dejamos dinero en la herrería ganaremos puntos de mecenazgo que podremos invertir en desbloquear algunas cosas, como una barbería donde cambiarle el pelo y la barba a William, o ganar descuentos.

La forma de avanzar por los diferentes escenarios de Nioh es a través de misiones, accesibles desde un mapa global dividido en regiones. Cada misión nos propondrán un reto diferente en un escenario diferente, repitiéndose algunos con ligeras variaciones o un catálogo de enemigos distinto o más fuerte. No solo contamos con misiones principales, sino también con un sinfín de misiones secundarias, revisiones de misiones principales y con las misiones del ocaso, una especie de modo difícil en donde los escenarios cambian para multiplicar considerablemente los retos, aunque también las recompensas.

Es una pena que con el estupendo trabajo de ambientación y el esfuerzo que han dedicado en construir el trasfondo de la trama, el mundo de Nioh se vea artificialmente dividido en misiones que separan los escenarios unos de otros. Esto no es necesariamente algo malo, es una apuesta diferente más cercana al estilo de Ninja Gaiden y otros hack n’ slash. Pero personalmente, el haber encontrado una interconexión entre las zonas me hubiera gustado más. En mi caso, esto no me resulta tan grave si tenemos en cuenta que el diseño de escenarios es absolutamente sobresaliente. Encontraremos bellísimos parajes, zonas muy diferentes, algunas más grandes que otras, llenas de caminos secundarios, trampas, peligros de todo tipo, secciones ocultas y atajos que fomentarán el backtracking -recorrer de nuevo zonas ya vistas- al más puro estilo Souls. Algo que sinceramente pienso que estropea el trabajo del diseño de niveles, es que las recompensas que obtenemos al dedicarle tiempo a buscar todos los caminos alternativos en un escenario, suelen ser decepcionantes, en parte por el excesivo drop de objetos a lo largo de la misión, y en parte porque al ser este aleatorio, lo normal es que no encuentres algo que realmente excepcional.

En otros juegos, te sientes mucho más recompensado al desviarte de tu camino principal porque sabes que habrá un cofre con un arma fija potente, por ejemplo, o algo que no podrás conseguir de otra forma, pero en Nioh los cofres no son tan suculentos, al otorgarte cosas que ya habrás recogido por el escenario varias veces. No obstante, eso no quita el hecho de que sea una gozada explorar cada rincón de los escenarios, algo que también nos servirá para encontrar a los diferentes kodamas de cada misión, unas criaturitas que nos otorgarán diferentes ventajas en los santuarios.

¿Y qué son los santuarios? Pues básicamente cumplen la misma función que las hogueras en Dark Souls. Repartidos a lo largo de los escenarios, actuarán como checkpoints y nos ofrecerán varios servicios. El más importante: poder subir de nivel. Para esto necesitaremos coleccionar Amrita, la cual perderemos si nos derrotan. No obstante, si volvemos al lugar donde caímos, podremos recuperarla junto a nuestro espíritu guardián -os suena, ¿verdad?-. En los santuarios también podremos cambiar el espíritu guardián que llevemos con nosotros, cambiar armamento y objetos a cambio de Amrita, o poder invocar a otros jugadores.

Nioh ofrece varias posibilidades online. La más importante es el juego cooperativo, en el que uniremos nuestras fuerzas con otro jugador para poder plantar cara a los retos que nos propone el juego. Podemos jugar de forma cooperativa de dos maneras: la primera, invocando a otro jugador desde un santuario, que será nuestro invitado y desaparecerá si el anfitrión muere. La segunda manera es accesible desde el mapa global, y aquí dos jugadores podrán elegir una misión para completarla desde cero, contando con un sistema de vidas compartidas y una mecánica para revivir al compañero en combate; por contrapartida, en este modo los santuarios no están disponibles. Otro componente online será poder ver en nuestra partida puntos donde han muerto otros jugadores. Si interactuamos con ellos, se invocará al personaje de otro jugador y podremos luchar contra él -controlado por la IA- para poder obtener alguna pieza de su equipamiento, ganar ochoko -un recurso usado para activar el modo cooperativo-, y puntos de honor, que nos servirán para aumentar la supremacía de nuestro clan una vez desbloqueemos la casa del té. y poder desbloquear diferentes recursos.

Aunque creo que he repasado todo y no me dejo nada en el tintero, podría seguir profundizando en todo lo que Nioh tiene que ofrecer a nivel jugable, y es que estamos ante un juego cargado de contenido -terminar el camino principal nos llevará unas 40 horas-  y lleno de mecánicas complejas que necesitan de muchas horas de juego para ser dominadas a la perfección. Nioh pone su énfasis en un mundo apasionante, un diseño de niveles muy cuidado, un sistema de combate enfocado al cuerpo a cuerpo realmente complejo y un montón de cosas por hacer que multiplican notablemente su longevidad. No consigue brillar en todo, como por ejemplo la poca varieda de enemigos, pero consigue resultados muy buenos en casi todo lo que se propone.

Gráficamente tenemos una de cal y otra de arena. Mientras que por un lado el juego hace gala de unas texturas muy mejorables y ciertos efectos algo cutres, por otro lado cuenta con un diseño de personajes y enemigos sensacional, una ambientación de diez, una fotografía que nos regalará paisajes inolvidables, y, en general, una dirección artística envidiable, además de varios modos que permiten personalizar la calidad de la resolución y los frames por segundo a nuestro gusto, siendo el modo acción a 60fps un verdadero lujo. A nivel de sonoro, la obra de Team Ninja consigue alcanzar cotas muy altas, con un trabajo de sonido y una banda sonora que nos transportarán al Japón medieval de una forma magnífica. Las voces originales combinan inglés y japonés, encuadrándose de forma lógica con la trama y ayudándonos a meternos de lleno en la atmósfera.

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Nioh es todo lo que uno espera de Team Ninja y más. El estudio nipón ha sabido dar forma a un heredero de la “fórmula Souls” con los suficientes añadidos y enfoques originales como para poder presumir de tener espíritu propio. Se trata de un juego tremendamente adictivo y divertido, con el que pasaremos horas y horas sin que nos demos cuenta.

Le falta la genialidad necesaria para poder ser una obra maestra, esa chispa que aúna cada parte en un todo sin fisuras, pero casi todo lo que hace, lo hace bien. Un viaje fantástico y apasionante que tienes que experimentar.

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Sobre esta franquicia

Action RPG desarrollado por Team Ninja para PlayStation 4. Comenzó su desarrollo en 2004 como un proyecto multimedia basado en un guión sin terminar del escritor Akira Kurosawa.

Sinopsis

Nioh está ambientado a principios del siglo XVI, en una ficticia y fantástica versión oscura del periodo Sengoku, cuando los clanes de Japón entraron en guerra antes de que empezara la unificación de Tokugawa Ieyasu al principio del periodo Edo. En mitad de los conflictos, comenzaron a aparecer yokai de la nada, que no tardaron en causar estragos por toda la región. Entre algunos de los yokai que aparecen en el juego encontramos a Hinoenma, Jorogumo y Yuki-onna.

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  • Msan

    Por ahí leí que el juego tiene en desarrollo cerca de 13 años, pero por lo que he visto, fue más por problemas que por pulir el juego al máximo. Se ve bien, luego que baje un poco lo compraré.

    • Hola,

      fue anunciado hace cerca de 13 años, pero el juego fue anunciado hace un par de años de nuevo y cambió totalmente de estilo. Digamos que lleva mucho menos de ese tiempo en desarrollo.

  • Ikki

    Muy bueno el análisis, ya vi unos vídeos y tengo muchas ganas de jugarlo.

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