Tres décadas de carrera dan para muchas anécdotas

Encuentro con los fans y entrevista a Kenji Kawai en el MOSMA 2016

Entrevista Kenji Kawai koi-nya

Entre el jueves 29 de junio y el domingo 3 de julio se celebró en Málaga la primera edición del MOSMA (Movie Score Málaga), también conocido como Festival Internacional de Música de Cine de Málaga. Durante cuatro días los teatros Cervantes y Echegaray acogieron encuentros con compositores de fama internacional y sus seguidores, así como conciertos ofrecidos por la Orquesta Filarmónica de Málaga y la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga, entre otras muchas actividades.

Pero como lo que en koi-nya siempre nos ha interesado es todo lo relacionado con el ocio proveniente de Japón, tenemos que centrarnos en la presencia de Kenji Kawai (23 de abril de 1957, Shinagawa, Tokio), protagonista de la sección MOSMA DISTANT WORLDS. Kawai, uno de los compositores más prolíficos (y excelsos) que hemos podido disfrutar en la industria del anime, se encontró con sus fans el viernes 1 de julio en el teatro Cervantes, en una charla con posterior turno de preguntas en la que los asistentes pudimos conocer mejor su forma de trabajar.

Precisamente así comenzó el encuentro, con el compositor mostrando a través de su portátil cómo trabaja. Para la ocasión eligió un breve fragmento (no llegaba ni a cinco minutos) de 009 Re:Cyborg, película de Kenji Kamiyama estrenada en Japón en octubre del año 2012. Cuando se le suministran las imágenes, no suele trabajar sobre el trabajo terminado, sino que lo hace sobre la imagen y las voces a fin de no solaparse su música sobre el trabajo de los seiyuus. Fue muy interesante comprobar en qué se fija al componer, como los silencios en los diálogos, las expresiones de los personajes o el clímax de la acción.

En la actualidad la forma de trabajar estándar entre los compositores japoneses es el ‘stem-mixing‘, un método para mezclar audio en el que éste se separa en varias pistas en formato MIDI: coros, vientos, cuerdas, percusión, sintetizador, etc. Esto le permite poder ajustar su trabajo a las escenas de varias manera, como ajustar el volumen, el ritmo o el tiempo.

Detalle Stem-Mixing

Detalle del método de trabajo de Kenji Kawai: a la izquierda la partitura, a la derecha las diferentes pistas del “stem-mixing”

En una orquesta el conductor es su director, pero Kawai es capaz de controlar todos los aspectos gracias a su ordenador. Él decide el tiempo de la pieza y cómo va a incluirla en la escena. Tras componer la partitura, la manda a la orquesta en cuestión y sus músicos la interpretan con la ayuda de un metrónomo, sin director, para adaptarse al ritmo elegido.

Una vez terminado un tema, no une todas sus partes en un todo para entregarlas, sino que lo manda con las diversas pistas que lo componen por separado para que los técnicos de sonido puedan jugar con cada sección a la hora de realizar la mezcla final.

Tras esta charla tan interesante llegó el turno de las preguntas del presentador del acto y los fans. A continuación lo reproducimos.

Pregunta: Tengo entendido que cuando usted era joven su padre ponía música de películas. Supongo que eso le condicionó un poco a la hora de convertirse en compositor para cine y televisión.
Kenji Kawai: Es posible *risas*. En realidad quería ser más ingeniero que músico.

P: ¿Y qué tipo de bandas sonoras ponía su padre?
KK: Sobre todo Moulin Rouge *tararea una melodía* [seguramente se refería a la versión de John Huston, estrenada en 1952, con música de Georges Auric].

P: El mundo del compositor es complicado. Pasan casi todo el tiempo encerrados entre cuatro paredes, especialmente nuestro invitado debido a su gran producción. ¿Podría explicarnos cómo fueron sus inicios y cómo ha evolucionado hasta la actualidad?
KK: Es una larga historia. Yo empecé como guitarrista aficionado. Vi un cartel de un concurso de bandas en el que había un premio en metálico y un coche, así que formé una banda [Muse], nos inscribimos y ganamos. Tras esto recibimos varias ofertas de compañías discográficas para producir nuestro trabajo de debut. Éramos una banda instrumental, mezclábamos varios géneros musicales. Pero no nos iba demasiado bien, ya que no teníamos una filosofía clara, no teníamos mucho futuro.
El caso es que empezamos a grabar nuestro debut, así que pasé de ser amateur a músico de estudio. La verdad es que era un buen trabajo: llegábamos al estudio, leíamos las partituras y grabábamos. Mi problema es que me cuesta leer bien a primera vista, así que pensé que me iría mejor escribiendo música que leyéndola *risas*.
Empecé a componer para musicales, colaboré con Naoko Asari [también escrito como Asanashi], una directora de musicales, que me ayudó a empezar a componer en animación. Luego conocí a Mamoru Oshii, colaboramos y me empezaron a llover los encargos del cielo. Y así estoy hasta ahora, sin parar *risas*.

Charla Kenji Kawai

P: Mamoru Oshii es un director bastante “potente” dentro de la animación japonesa. Me gustaría que nos comentara cómo empezó su relación con él.
KK: Mamoru Oshii es la persona que más me ha influido. Siempre me ha dado mucha libertad, aunque procuraba dejarme pistas de lo que quería. Por ejemplo, en Ghost in the Shell me pidió que utilizara mucha batería, así que primé ese instrumento y luego iba añadiendo otros. Para mí es muy importante poder desarrollar la composición en base a un instrumento. La mayoría de directores te piden que la música sea más alegre o más triste, pero él es el único que solicita un instrumento determinado.

P: ¿Podría ahora hablarnos de su relación con Hideo Nakata?
KK: Lo conocí cuando trabajamos en la película Ringu [1998]. Al principio me parecía una persona un poco temeraria, me imponía mucho respeto. Pero a la hora de la verdad era muy gracioso. Siempre estaba bromeando, haciendo chistes… pero sin gracia *risas*. Ahora, si no le seguías la corriente se enfadaba. Es una persona buena persona, muy amable, pero lo más importante es su profesionalidad, digna de admirar.

P: ¿Cuál es su proceso de inspiración a la hora de componer?
KK: Lo más importante son las pistas que me dan los directores y las imágenes que me pasan.

P: ¿Cuánto del trabajo que usted realiza queda finalmente en el producto final?
KK: Todo depende del presupuesto: si hay mucho dinero la interpretación correrá a cargo de la orquesta, pero si no se puede mezclar. Por ejemplo, se puede utilizar la sección de cuerdas y utilizar sintetizador para otros instrumentos. También depende mucho del sonido que se quiera conseguir o de la calidad de la orquesta. A veces utilizo sintetizador para conseguir un sonido muy específico que no se podría lograr de forma “natural”.

P: Me gustaría preguntarle sobre Avalon, la película de Mamoru Oshii, que tiene un par de escenas, en las que suena “Voyage to Avalon”, en las que parece que la película esté montada sobre la música en vez de lo contrario, como si la música tuviese más importancia que la imagen. ¿Hubo alguna diferencia en el proceso creativo de esas escenas? ¿Fue cosa del director?
KK: Fue por la necesidad de que si en la escena había una cantante, la música tenía que ir más en primer plano.

P: Hablando de Mamoru Oshii, en Ghost in the Shell 2: Innocence parece haber una relación con nuestro país, ya que se utiliza un fragmento de “El concierto de Aranjuez”, de Joaquín Rodrigo. ¿Por qué decidió utilizarla?
KK: Eso fue cosa de Toshio Suzuki, productor de la película. Me pidió terminar la película con el tema “River of Crystals” de la cantante Kimiko Itoh, que está inspirado en la obra de Rodrigo. A Mamoru Oshii le pareció bien.

P: A raíz del éxito internacional de Ghost in the Shell y Ringu, ¿le llegaron ofertas para trabajar fuera de Japón?
KK: Sí, hubo propuestas tras esas películas, como por ejemplo para el filme “Seven Swords” de 2005. En 2004 llevamos Ghost in the Shell 2: Innocence al Festival Internacional de Cine de Cannes, y Tsui Hark, director de Seven Swords, era miembro del jurado de aquella edición. Tras ver la película le gustó mi trabajo y me pidió que compusiera para él.


Y así, sin solución de continuidad, pasamos a ofreceros la entrevista que tuvimos el honor de hacerle al maestro. ¡Disfrutadla!

Kenji Kawai es exactamente igual a como lo hemos visto en cientos de imágenes en Internet. La misma melena rubia cardada, tan propia de los 80; el mismo atuendo de color negro, con vaqueros con cadena incluida; y las mismas gafas que tan necesarias le son para desarrollar sus composiciones.

Pero más allá de esa imagen que todos tenemos en mente, también posee esa expresión apacible de las fotos. Es amable y educado, saluda con un correcto “hola” y no duda en dar la mano a quien se la ofrece. Y por encima de todo, conoce a la perfección su oficio, como no podía ser menos tras 30 años de carrera y miles de composiciones, alguna auténticos clásicos de la historia del anime.

Kenji Kawai Entrevista (Vertical)koi-nya: Antes de comenzar debemos darle las gracias por venir a Málaga y darnos la oportunidad de conocerle, pero sobre todo por concedernos estos minutos para que nuestros lectores entender mejor su gran obra.
Kenji Kawai: Muchas gracias.

k-n: Durante el encuentro con los fans nos ha hablado sobre su experiencia en la banda Muse, tras la que pasó a componer música para series de animación. ¿Cómo vivió ese cambio en su carrera?
KK: Cuando eres intérprete sólo te preocupas del instrumento que tocas, pero cuando compones tienes que pensar en todos los instrumentos. Esto supuso un gran cambio para mí. En mis trabajos la parte de la guitarra la suelo tocar yo, aunque así dejo un poco de lado la vertiente de compositor y me centro demasiado en la de intérprete. Creo que utilizo partes diferentes del cerebro según componga o toque.

k-n: Sus primeros trabajos como compositor fueron para clásicos como Maison Ikkoku, Ranma ½ o Project A-ko. ¿Cómo fue trabajar en títulos tan recordados por fans de todo el mundo? ¿Y cómo se siente echando la vista atrás?
KK: En aquel momento no tenía tiempo de nada, tenía que componer esas obras a toda prisa, con bastante agobio. La verdad es que entonces no pensaba que a esta edad seguiría componiendo, ni me lo imaginaba. Por supuesto, me encanta saber que tantos años después de esos trabajos todavía hay gente que los valora.

k-n: Aunque las BSO de las películas de Ghost in the Shell se encuentran entre sus obras más conocidas, Yoko Kanno y Keigo Oyamada (Cornelius) le tomaron el relevo en las series para televisión y el proyecto Arise. ¿Ha tenido la oportunidad de escuchar el trabajo de ambos y compararlo con el suyo propio?
KK: No los he visto, así que no puedo comparar *risas*. Compongo para películas o series pero no suelo ver por mi cuenta. El resultado final de mi propio trabajo sí lo veo, por supuesto, pero para relajarme veo comedias en la televisión tomando una cerveza. No lo digo con mala intención, es simplemente que no las he visto.
Para que te hagas una idea de mi día a día, me suelo levantar muy tarde, directamente para almorzar. Me pongo a trabajar desde la una de la tarde hasta las once de la noche más o menos. No paro para comer, pero de vez en cuando salgo del estudio y juego con mis gatos para despejarme. Cuando termino de trabajar ceno, veo la tele y me acuesto sobre las cinco de la madrugada.

k-n: Recientemente ha compuesto la música del dorama Subete ga F ni naru y también la de su versión animada. ¿Qué diferencias y dificultades presenta trabajar en dos bandas sonoras para la misma historia pero en distinto formato?
KK: La historia principal era misma, pero al tratarse de dos directores diferentes, el enfoque y la forma de montar ambas bandas sonoras fue diferente. Yo siempre me guío por lo que me pide el director, por lo que las composiciones han variado según lo que me pedía cada uno.

k-n: Uno de sus últimos trabajos es la música del anime Mob Psycho 100 [ya estrenado en Japón a la hora en que se publica esta entrevista]. ¿Puede contarnos algo sobre el proyecto? ¿Y específicamente sobre su banda sonora?
KK: Es un anime especial. Una parte de la BSO la he compuesto “según el menú”, es decir, en base a peticiones de duración de la pieza, pero para la otra me serví de la animación que me pasaron. Normalmente en anime trabajo por duración, en películas no, pero en este caso he mezclado ambos métodos.

k-n: Habiendo compuesto música para animación, cine, videojuegos e incluso documentales, ¿en qué medio se encuentra más cómodo? ¿Y en qué formato de animación?
KK: Prefiero trabajar para películas, componiendo con las imágenes que me den. Siempre es más fácil componer cuando la idea está muy clara. Si las peticiones del director son muy claras para mí es todo mucho más cómodo. Para mí no hay diferencias si un trabajo es para animación o imagen real, las diferencias surgen si se trata de una película o de una serie. Si puedo componer con la imagen delante me adecuo a la duración o el carácter de la escena. Para una serie suelen pedirme un número determinado de canciones, con una duración y una emoción general (alegre, triste, etc).

k-n: Tras tres décadas de trabajo a sus espaldas, ¿qué le gustaría hacer que todavía no haya tenido la oportunidad? ¿Con quién le gustaría trabajar?
KK: No he hecho muchas historias de amor *risas*, así que sí, me gustaría hacer más música para ese tipo de historias. Y me encantaría trabajar con Ridley Scott. Admiro mucho su trabajo.

Desde aquí queremos aprovechar para dar las gracias a toda la organización del MOSMA por darnos la oportunidad de charlar con una leyenda viva de la música para anime. Y de paso les animamos a que el año que viene vuelvan a traer a un compositor japonés.

Fuente: Web oficial Kenji Kawai (información contextual)




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  • Miguel

    Pocos comentarios para un articulo de tan excelente calidad.

    • Muchas gracias. Con que la gente que lo haya leído conozca mejor a este musicazo me doy por satisfecho ;)