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La temporada de primavera del presente año llegó con un aluvión de series de lo más interesante y que llamaron mucho la atención del público. Destacar entre tanto anime de calidad no era nada fácil, pues había que competir con series como la segunda temporada de Fate/Zero, Haiyore! Nyaruko-san, Uchuu Kyoudai o Hyouka, cada una destacable en su género y […] 2014-02-23T11:18:02+00:00 , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Review: Sakamichi no Apollon

La temporada de primavera del presente año llegó con un aluvión de series de lo más interesante y que llamaron mucho la atención del público. Destacar entre tanto anime de calidad no era nada fácil, pues había que competir con series como la segunda temporada de Fate/Zero, Haiyore! Nyaruko-san, Uchuu Kyoudai o Hyouka, cada una destacable en su género y campo. A pesar de ello, algunos de los redactores de esta web nos llevamos una sorpresa con una serie que probablemente pasó desapercibida para la mayoría: estamos hablando de Sakamichi no Apollon.

En un principio, esta serie ambientada en el Japón de los años 60, que narra la vida de un grupo de estudiantes de preparatoria apasionados por el jazz, únicamente llamaba la atención tanto por su director, el maestro Shinichiro Watanabe, como por la compositoria de su banda sonora, la genial Yoko Kanno. El manga josei del cual es adaptación pasó bastante desapercibido entre los gaijins (al diferencia de otras obras en viñetas con un fuerte contenido musical, como Nodame Cantabile), y su trama tampoco es que despertase demasiado el interés de las masas. Sin embargo, atraídos fundamentalmente por su dirección y banda sonora, muchos decidimos darle una oportunidad a Sakamichi no Apollon, y acabamos descubriendo un verdadero diamante oculto entre tanta piedra preciosa. ¿Queréis saber por qué nos encandiló de tal manera? Seguid leyendo para descubrirlo.


Ficha técnica y valoración

Título original:Sakamichi no Apollon, 坂道のアポロン
Estudio:MAPPA x Tezuka ProductionsEpisodios:12
Fecha de emisión:07/04/2012 - 24/06/2012Género:vida escolar, drama, histórico, romance
Director:Shinichiro WatanabeCompositor:Yoko Kanno
Argumento
75
Animación
70
Personajes
80
Música
95
Entretenimiento
85
Total
85

Los chicos en la cuesta

La trama de Sakamichi no Apollon es realista y cotidiana, por lo tanto, sencilla a la vez que cautivadora. Nishimi Kaoru, un estudiante brillante y el primogénito de una prestigiosa y acaudalada familia, se ve obligado a mudarse a casa de unos parientes en Kyushuu. Puesto que las relaciones sociales nunca han sido su fuerte, en su nuevo instituto intenta mantenerse al margen de sus compañeros. A pesar de su esmero por lograrlo, acaba entrando en contacto con Kawabuchi Sentarou, el macarra de la clase. Al parecer, este chaval que anda siempre metido en problemas tiene su corazoncito, que baila a ritmo de jazz. Apasionado de la batería, Sen arrastra a Kaoru, quien posee amplias nociones de piano, a formar una banda.

De esta manera, comienzan a ensayar en el sótano de la tienda de vinilos de Tsutomu Mukae quien, además de tocar el contrabajo, resulta ser el padre de Ritsuko, amiga de la infancia de Sentarou y compañera de clase de ambos jovenzuelos. El último miembro del cuarteto de jazz compuesto por Sentaro, Kaoru y Tsutomu es Katsuragi Junichi, apodado Jun, un universitario aficionado a la trompeta con una vida bastante complicada.

Estos son el caldo de cultivo y los ingredientes que convierten a Sakamichi no Apollon en un anime con una historia preciosa. En él se combinan los triángulos amorosos, tan típicos de la adolescencia, con dramas personales, familiares e incluso acontecimientos de un calado que supera al pequeño grupo que protagoniza la serie, como el movimiento social protagonizado por los alumnos que mantuvo a la defensiva tanto al gobierno como a los profesores durante toda la década de 1960.

En cuanto a la dirección de la serie, decir que ésta corre a cargo de un genio como Shinichiro Watanabe sería suficiente para convencer a más de uno de que se encuentra ante una obra de calidad. Sin embargo, y por si aún no conocéis a esta eminencia dentro del mundo del anime, os haremos un pequeño recorrido por su intensa y magistral vida profesional. Nacido en 1965, comenzó trabajando para el estudio Sunrise como codirector de Macross Plus. Pero el verdadero bombazo lo dió en 1998, cuando nos trajo Cowboy Bebop, una serie que se ha convertido en uno de los estandartes del anime de calidad tanto por su cuidada dirección, sus profundos personajes, su excelente música cargada de temas de jazz bebop y, sobre todo, por su soberbia mezcla de géneros y ambientes. Pero su talento no quedó agotado con los cazarrecompensas espaciales, y en 2004 lanzó su segunda obra maestra, Samurai Champloo, con la que logró la difícil tarea de fusionar el Japón feudal con la cultura urbana contemporánea, presentándonos a samuráis adictos al hip-hop, a los graffitis y al break-dance.

A pesar de que no puede compararse con las dos obras que acabamos de mencionar, Sakamichi no Apollon se ha convertido en una gran serie con una dirección muy buena. En nuestra opinión, los episodios han sido llevados de una manera bastante ágil, que no daba lugar al aburrimiento. Por otro lado, ninguno de los episodios estuvo de más, es decir, no consideramos que hubiera relleno de ningún tipo, aunque ésto resulta difícil de encontrar en series tan breves como la presente. En definitiva, no se trata del mejor trabajo de Watanabe (algo complicado si consideramos su trayectoria anterior), pero aun así consideramos a Sakamichi no Apollon como un anime con una dirección de alta calidad.

Mukae Records Jazz Quartet

El corazón de Sakamichi no Apollon es sin duda alguna sus personajes, y más específicamente las relaciones amorosas y de amistad que entre ellos se entablan durante los 12 capítulos que dura. Relaciones complejas, con altos y bajos, con continuos cambios puesto que se trata en su mayoría de personas en una edad difícil (la pubertad) pero sin caer en el juego de querer rizar el rizo continuamente.

A continuación os presentaremos a los más importantes:

  • Kaoru Nishimi (CV: Ryouhei Kimura). Kaoru es el protagonista de la historia, un joven de brillante porvenir que nunca ha llegado a asentarse en ninguna de las escuelas a las que ha asistido por culpa de sus constantes mudanzas. Por ello es introvertido hasta el límite, algo que Sentarou y Ritsuko se encargarán de cambiar poco a poco. Su instrumento musical predilecto es el piano, aunque en el primer capítulo deja claro que jamás ha tocado jazz, sólo piezas clásicas.
  • Sentarou Kawabuchi (CV: Yoshimasa Hosoya). Sen es una de esas personas que, si te la cruzaras por la calle te verías intimidado por su apariencia, pero que una vez la conoces descubres a un ser humano de una calidad extraordinaria. Por eso mismo no es de extrañar que sea el personaje favorito de los dos redactores que han escrito esta review (sin menospreciar a Kaoru, un muy buen personaje protagonista). A pesar de su carácter alegre y despreocupado, arrastra un pasado doloroso que no dudará en ponerle trabas en el camino. Sentarou es un as de la batería cuando se trata de improvisar, algo que demuestra desde el primer capítulo. Gracias a él, Kaoru se va adentrando en el maravilloso mundo del jazz.
  • Ritsuko Mukae (CV: Yuuka Nanri). La responsable hija del dueño de la tienda Mukae Records (donde los personajes se reúnen para improvisar) y amiga de la infancia de Sentarou. Ritsuko es caballo de batalla entre los dos protagonistas a lo largo de la serie, aunque no porque ella lo busque precisamente. Se podría decir que es el tercer ángulo del triángulo amoroso... si no fuera porque hay más vértices. Aunque no toque ningún instrumento, si se arranca a cantar en uno de los últimos capítulos. No es para menos, puesto que su seiyuu es Yuuka Nanri, la voz del proyecto musical FictionJunction YUUKA. Pero esto lo ampliaremos más adelante en el apartado dedicado a la música, sólo comentaremos que hace un magnífico trabajo como seiyuu.
  • Junichi Katsuragi (CV: Junichi Suwabe). Jun encarna la faceta más adulta dentro del grupo de personajes principales. Aunque estudia en la universidad en Tokio, nunca pierde una oportunidad de bajar al sótano de Mukae Records e improvisar con su trompeta. Pero no se queda ahí, puesto que en cierto episodio también demuestra sus dotes como crooner interpretando una versión de But Not For Me. Aunque tiene menor peso en la serie que Kaoru o Sentarou, el cual lo ve como una especie de hermano mayor, su tormentosa relación con cierto personaje y sus problemas personales harán que sea el protagonista de la trama en ciertos momentos.
  • Yurika Fukahori (CV: Aya Endo). Dentro de un grupo en el que, salvo Kaoru, los personajes provienen de familias humildes, Yurika supone una excepción. De familia acomodada, sus padres esperan de ella que sea una ama de casa obediente, una “esposa de su marido”. Sin embargo, su encuentro con Sentarou, Kaoru y Ritsuko era algo con lo que ni siquiera sus padres podían contar.

Aunque la historia de la serie recae principalmente en estos cinco personajes, magníficos a nuestro parecer, también hay varios personajes secundarios que no hacen sino aportar cosas a la historia, como el padre de Ritsuko, dueño de Mukae Records y buen contrabajista, o Seiji, representante de una estilo de música más moderno que el jazz, al estilo de nuevos grupos de la época como The Beatles.

Those fingers were fast as lightning

La animación de Sakamichi no Apollon corría a cargo de dos estudios, debido a la colaboración entre MAPPA y Tezuka Productions. El segundo es, como sabéis, un estudio veterano con numerosas producciones a sus espaldas, fundado por “el padre del manga” allá por el año 1968. Todo lo contrario que MAPPA, una compañía que antes de embarcarse en el proyecto del que nos encontramos hablando sólo había trabajado en una serie. Por lo tanto, y a pesar de que Tezuka Productions probablemente llevó de la mano a MAPPA en todo el proceso de creación, no era de esperar que Sakamichi no Apollon contase con una animación sobresaliente. De hecho, en este apartado tenemos que decir que el anime es bastante normalito, aunque esto tampoco supone un obstáculo para su desarrollo, ya que no se trata de una serie que requiera una animación magistral salvo en momentos puntuales. Digamos que, en este aspecto, la animación cumple con su función básica.

Sin embargo, sí nos gustaría comentar algunos aspectos que nos llamaron la atención. En primer lugar nos encontramos ante el coloreado de los personajes y los objetos animados. La técnica utilizada para dicho menester es bastante heterodoxa, ya que apenas se ve en la industria de la animación. En concreto destacan las sombras, ya que éstas dan la impresión de haber sido realizadas con la herramienta sobreexponer del Photoshop (por explicarnos de alguna manera), es decir, parece que el color base ha sido quemado en las zonas con menos luz para lograr un tono más oscuro. A quien redacta estas líneas la técnica le pareció bastante incómoda visualmente, aunque a todo acaba acostumbrándose uno. A pesar de ello, opinamos que es uno de los puntos negativos en lo que se refiere al apartado gráfico de la serie.

En segundo lugar, y a pesar de que toda la serie está realizada con animación convencional, nos hemos encontrado con alguna que otra excepción. La más notable se detecta durante la escena del festival cultural del instituto, en la que Sentarou y Kaoru realizan una espectacular interpretación de My Favorite Things, Someday My Prince Will Come y Moanin'. Para animar a los estudiantes que, emocionados, avisan a sus compañeros de la actuación del dúo y corren al polideportivo donde ésta tiene lugar, se ha utilizado la animación de BahiJD. A pesar del gran trabajo que realiza el artista, en nuestra opinión está de más, particularmente si tenemos en cuenta la animación del resto de la serie. Es decir, ¿por qué animar de una manera especial fragmentos sin relevancia alguna?

Pero no todo van a ser críticas negativas, ni mucho menos. Como principal punto a favor en este apartado no podemos dejar de hacer mención a las escenas de performance, momento en el cual sale a relucir el trabajo del estudio en cuestión. El momento en el que la banda se pone manos a la obra e interpreta esos temas que tan profundamente nos han calado es cuando de verdad podemos disfrutar de la animación de la serie, y se nota que en ellos se ha invertido mucho más trabajo. Y es que faltaría más, pues las secuencias musicales de una serie centrada en el ídem tienen que ser complementadas con una animación que le llegue a la altura. Especialmente notable resulta en el caso de Sentarou y Kaoru, ya que son los que más gesticulan al tocar sus instrumentos. Los dedos danzando vertiginosamente por las teclas del piano y las baquetas moviéndose a la velocidad de la luz mientras golpean tambores y platillos esconden tras de sí una labor sobresaliente, que contribuye a incrementar el disfrute de los sin duda más notables momentos de Sakamichi no Apollon.

Como conclusión a este apartado, tenemos que decir que la animación de Sakamichi no Apollon no es nada del otro jueves. Ni presenta un estilo magistral, ni posee cantidades destacables de quality. Es, sencillamente, una animación estándar para una serie de televisión que no necesita más, ya que sus puntos fuertes son, fundamentalmente, el argumento y, sobre todo, la música.

They got rythm!

Como ya comentamos al principio de la review, la banda sonora de Sakamichi no Apollon corre a cargo de la reconocida compositora Yoko Kanno. Cuando nos enteramos de estos se nos hizo la boca agua por dos motivos:

  1. Para su regreso a la dirección Watanabe eligió a una compositora con la que ha demostrado tener una química perfecta. Cowboy Bebop no se entendería con la ausencia de alguno de los dos, pero es que esta es sólo una de las series en la que ambos han colaborado (también están Macross Plus, el corto 'Baby Blue' de Genius Party, o La visión de Escaflowne).
  2. Kanno ya demostró su maestría en el jazz con las bandas sonoras de Cowboy Bebop, Darker than BLACK y Ghost in the Shell: Stand Alone Complex (sí, tiene algún tema de ese estilo). Por lo tanto, si Apollon tiene como telón de fondo ese estilo de música, no es de extrañar la decisión de ponerla al frente. Es lo que se diría “apostar a caballo ganador”.

La banda sonora de la serie se compone tanto de temas originales de la compositora y otros músicos como de versiones de clásicos del jazz arreglados por ella misma. De estos últimos podemos destacar lo bien elegidos que están, incluyendo temas como Moanin', My Favorite Things o Milestones, compuestos o popularizados por “monstruos” del jazz como Art Blakey, John Coltrane o Miles Davis, respectivamente. ¿Se podrían haber puesto otras composiciones? Sí. ¿Hubieran mejorado la selección realizada? Quizás. ¿La selección final fue acertada? Sin lugar a dudas.

Y en cuanto a los temas originales, nos encontramos con la calidad habitual de Kanno, aunque hay que reconocer que al no ser una banda sonora compuesta al 100% por ella puede saber a poco a sus fans más acérrimos. Sin embargo, canciones como Kids on the Slope, Equinox o Days of Egg (esa obsesión con los huevos en sus canciones...) evidencian que no ha perdido su toque a la hora de componer.

Pero como hemos comentado antes, otros músicos también pusieron su granito de arena a la banda sonora, entre los que nos gustaría destacar al DJ japonés mabanua. Sus dos temas, Run y float son muy interesantes, especialmente el primero. Si os interesa escuchar algo más de su música, probad con su disco done already. Sin duda es un nombre a seguir a partir de ahora, que esperamos que colabore en la música de más animes.

Y como siempre que hablamos del trabajo de Yoko Kanno, toca hablar de sus colaboradores. En la parte musical tenemos a Takashi Matsunaga en el piano y a Shun Ishikawa en la batería, dándolo todo como Kaoru y Sentarou respectivamente. Suyo es el mérito de habernos hecho vibrar durante todas las jam sessions que aparecen en la serie. En cuanto a los cantantes, esta vez todo se reduce a Aoi Teshima, tremendamente sensual en su versión de Lullaby of Birdland; a Yuuka Nanri, aportando la dulzura de Ritsuko en My Favorite Things; y a Nobuhiko Okamoto y su desparpajo en los temas de la banda de Seiji. Banda que, por cierto, nos dio la impresión que satirizaba por así decirlo a formaciones similares a The Beatles, mostrando a los músicos de jazz como gente seria. Algo muy apropiado para la época en la que se ambienta la serie.

La banda sonora de Sakamichi no Apollon cuenta con dos discos. El primero recopila los principales temas que podemos escuchar en la serie. El segundo, subtitulado con mucho tino Plus more & rare, recopila varias canciones que no aparecieron en el primer disco además de algunas versiones alternativas (como la de Lullaby of Birdland con una bellísima introducción del saxofonista Masato Honda) y demás rarezas (como los temas que Seiji interpreta junto a su banda). Es de agradecer que en una serie con un componente tan musical tan fuerte no se quedaran en un sólo disco para su banda sonora.

Para terminar con este repaso musical, no podemos dejar de hablar de su opening y ending. El primero, Sakamichi no Melody, está interpretado por la cantante YUKI. El single que contiene esta canción, Play Ball, llegó al tercer lugar de la lista de ventas Oricon en la semana de su lanzamiento. El ending, Altair, cuenta con la personal voz del cantante Motohiro Hata. Hay que señalar que en ambas canciones la música está compuesta por Yoko Kanno.

En definitiva...

Aunque por su temática de romance estudiantil Sakamichi no Apollon podría parecer un tanto insulsa, su acertada dirección, el carisma de sus personajes (especialmente de Kaoru y Sentarou) y la calidad de su banda sonora dan como resultado un anime más que recomendable, te guste el jazz o no.

Esperemos que Shinichiro Watanabe no vuelva a hacernos esperar siete años para poder volver a disfrutar de un anime para televisión dirigido por él. La actual industria del anime necesita más trabajos como Sakamichi no Apollon, ese tipo de series que le dan significado a esta afición.

Random facts

  • Shinichiro Watanabe parece tener cierta obsesión con el cristianismo en sus series. En Sakamichi no Apollon, Sentarou y Ritsuko son cristianos y acuden más de una vez a misa. En Samurai Champloo, el padre de Fuu era un samurái seguidor de esa religión, en una época en la que sus practicantes no estaban muy bien vistos en el país. También hay un capítulo dedicado a la figura del misionero navarro Francisco Javier. En Cowboy Bebop, uno de los enfrentamientos más memorables entre Spike y Vicious transcurre en una iglesia (Ballad of Fallen Angels, capítulo 5).
  • El manga en el que se basa la serie, obra de la autora Yuki Kodama, ganó en la Categoría General de la 57º edición de los prestigiosos premios Shogakukan. Si entre este dato y el visionado de la serie todavía no os habéis decidido a leerlo, quizás os interesa saber que desarrolla bastante más el periodo de tiempo que pasa entre la graduación de los personajes y el final (último capítulo de la serie). Además, a principios de año se anunció un spin-off obra de la propia Kodama.
  • Sakamichi no Apollon no ha sido la única serie de la temporada de primavera en abordar los conflictos entre alumnos, profesores y gobiernos que tuvieron lugar en los sesenta: el primer arco de Hyouka también toca dicho tema. Esto se debe a la importancia del acontecimiento, y que tuvo su clímax entre los años 1968 y 1970, cuando los estudiantes nipones rechazaron el tratado conocido como Anpo y que obligaba a Japón a colaborar militarmente con los EE.UU.. El caso japonés no es sino un ejemplo de este universalizado movimiento estudiantil, que se extendió por todo el mundo desarrollado y cuyo hito más conocido es problablemente el Mayo del 68 francés.
Fuente: MyAnimeList, Wikipedia
Imagen encabezado: Minitokyo
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Juan Cuervo
Invitado

Sentaro para personaje del año.

Celia
Invitado

Vosotros sí que sabéis chicos!! XDDD

miss_saku
Invitado

No pensaba verla a pesar de los buenos comentarios que había escuchado, pero me habeis convencido xD A mí no me gusta mucho el jazz, pero si aún así vale la pena, la veré en un futuro... pues... esperemos que no muy lejano xDD

Densha
Invitado
No sé si lo comenté en otro post, pero producciones como esta son la verdadera esencia de noitaminA y te demuestran que su objetivo como bloque no es el de hacer superproducciones con una gran fanaticada, sino acercar a los directores para plasmar más libremente su trabajo y crear un producto único y especial (cosa que no pasó con Guilty Crown y Black Rock Shooter, por ejemplo) Volviendo a lo de Sakamichi no Apollon, nada más que agregar que lo anteriormente dicho y que también me fascinó. Esa parquedad que exhibieron le dio un carácter único a la producción y le dio bastante calidad (tanto a nivel visual como narrativo y musical), incluso quedando más hermoso que las llamadas superproducciones con toda su parafernalia visual. Si hay algo que debería criticar es la longitud del anime, ya que prácticamente tuvieron… Leer más »
Judg
Invitado

En general estoy de acuerdo con la review, no obstante hay un detalle que me quisiera puntualizar: el sombreado.

Al igual que a vosotros, al principio, también me dio esa impresión cutre de quemado photoshoperil que comentáis. Pero cual fue mi sorpresa al descubrirme a mi mismo admirando el aspecto visual que daba a ciertas escenas, muy concretas, en momentos de tensión, con poca luz o siendo esta artificial. Creo que ahí si funcionaba.

Conste, por cierto, que creo que es mas fruto de la casualidad que de otra cosa, y sigo considerándolo como una de las partes malas del aspecto artístico de la producción.

arahij
Invitado

Comentar una cosa. La escena de los estudiantes acudiendo al gimnasio para ver el dueto de Sentarou y Kaoru no está realizada mediante rotoscopia (al menos en las capturas que habéis usado de ejemplo). En cambio, dicho método sí se utilizó para animar la gran mayoría de escenas en las que los personajes tocan instrumentos.

Raghe
Invitado
Raghe
Invitado

Y para rematar, la pifie poniendo el link de su tumblr por ir de descuidado y borrar lo que no debia, asi que lo pongo a pelo =_D
http://bahijd.tumblr.com/

sopasensei
Colaborador

Muchas gracias a los dos por la corrección.
La verdad es que a ambos redactores nos llamó la atención la escena en cuestió,n y supusimos que habían aprovechado la rotoscopia de las escenas musicales para animar a los chavales: de ahí la crítica. Parece que estábamos equivocados :___D
Pero aún así, los movimientos de dichos estudiantes me parecieron bastante extraños. ¿Estáis seguros de que se utilizó animación convencional?

Raghe
Invitado

En su tumblr se puede ver de lo que es capaz el chaval y es perfectamente posible que haya hecho eso mediante animacion convencional, y conste que hasta en 4chan, despues de ese capi, todos pensaban que esa escena fue hecha mediante rotoscopia xD

Hideki2008
Invitado

Muy buena review. Cierto que la serie es buenísima, a pesar de haber pasado un poco desapercibida. Ojalá salieran más series así a menudo.
Sólo un comentario: Musicalmente hablando, el fragmento del concierto escolar es el más importante de la serie, de ahí que la animación sea la mejor de la serie. A mí, aficionado al Jazz, me dejó sin aliento. La manera en que se fusionan los tres "temas" musicales de la serie es una pasada, llena de significado narrativo. Así que nada de "fragmento sin relevancia alguna" ^_^. Y si encima está hecho sin rotoscopia, más mérito, parece que tocan de verdad.

sopasensei
Colaborador

Con fragmento sin relevancia alguna nos referimos únicamente a las escenas de los estudiantes llamando a sus compañeros, nada más. Ambos redactores coincidimos en que la escena del polideportivo es, sin duda alguna, la parte más épica de la serie. Tras verla por primera vez - sí, la he revisionado en innumerables ocasiones - supe que tenía que hacer esta review.

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[...] año nos ha deleitado con la preciosista Sakamichi no Apolon, serie ambientada en los años 60 donde la música, y más concretamente el Jazz, es el eje que [...]

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[...] año nos ha deleitado con la preciosista Sakamichi no Apolon, serie ambientada en los años 60 donde la música, y más concretamente el Jazz, es el eje que [...]

Maxeeller
Invitado

Que buen Review, ví la serie y me encantó francamente no me sentía tan lleno desde que ví Beck. Creo que hacen falta más series así.
La calidad de animación de la serie es básica pero en cuanto se habla de escenas que contienen música/instrumentos es de lo mejor que he visto, las notas que son, los toms que son, todo muy acertado algo que no se hace muy a menudo.

Ruki
Invitado

Esta serie me atrapó de principio a fin, para los aficionados al Jazz y el anime creo que es una obra indispensable como las otras antes mencionadas.
El final me decepciono un poquito eso si, no porque no fuera bueno, quizás porque no me lo esperaba o porque no era lo que quería que pasara, pero el comportamiento de ciertos personajes me decepciono un poquito.

''Sin embargo, su encuentro con Sentarou, Kaoru y Ritsuko era algo con lo que ni siquiera sus padres podían contar.'' - Más bien con el encuentro de cierta persona jeje XD