 Oh, vaya. Un blog… Sí, recuerdo que se pulsaba por aquí… “Nueva entrada”… Vale. Y ahora había que pulsar teclas durante un rato y darle a enviar. ¿Por qué no? Me veo capaz. Y sería una estupenda manera de celebrar el mes enterito que llevo tocándome la vaina.
Bienvenidos otra vez. Después del lamentable incidente ocurrido en el PC CITY con mi 360, pensé que ya había hecho lo más divertido y agobiante que se pudiera hacer en un centro comercial. Pero la verdad es que no se me había ocurrido que cambiar al par de tontos por unas cuantas decenas de miles de zombies podía dar tanto juego. Hablo, como cualquiera que tenga una XBOX o sea aficionado a las pelis de muertos vivientes sabrá, de DEAD RISING. Para algunos es una obra maestra de los videojuegos, para otros un corta-pega descarado de la peli DAWN OF THE DEAD de George A. Romero. Sinceramente, me da igual: el caso es que resulta absurdamente adictivo y desestresante. Espero que mis notas no se resientan ( ) por su culpa.
El protagonista del juego es Frank West. Un tipo muy cool, fotógrafo él, que le va eso de meterse en muchos líos para conseguir la “gran historia”. La de esta vez consiste en irse a un típico pueblucho (unos 55.000 habitantes) americano donde le han contado que pasa algo raro. Contrata un helicóptero, le pide que le deje en la azotea de un centro comercial donde parece que hay un gran tumulto y le pide que le recoja tres días después en el mismo sitio. Fácilmente.
Lo que se encuentra en el centro comercial son unos pocos supervivientes acojonados que intentan contener a una creciente oleada de zombies hambrientos que luchan por entrar en el centro comercial. Como no podía ser de otra manera, y dado que los tópicos de las pelis clásicas surgen a cada paso en esta historia, no falta la tonta de turno que les abre las puertas. Entonces empieza lo bueno.
El objetivo principal es sencillo: hay que aguantar 72 horas hasta que el helicóptero venga a buscarnos. Pero 72 horas tirado en una sala segura y a prueba de zombies es muy aburrido asi que, para matar el rato y hacerse un nombre en la historia del periodismo, Frank decide matar sus ratos libres pululando por ahí y currándose el pedazo de reportaje. Las misiones en el centro comercial siguen un orden establecido según la historia, y tendrán que ser cumplidas dentro de un plazo de tiempo limitado, interfiriendo unas con otras a veces, y obligándonos a tener que elegir entre unas y otras. Existen varios tipos:
• Los casos ¿Qué coño está pasando aquí y por qué esta gente muerta quiere comerme? La investigación principal de Frank, para hacer un reportaje elegante. Habrá que cumplirla correctamente para que el juego siga la historia.
• Los rescates Típicas damiselas (y damiselos) en apuros que querrán que nuestro heroe comparta con ellos la acogedora hospitalidad de la Sala de Seguridad y, ya que estamos, les lleve en el helicóptero cuando se vaya a casa. CONSEJO: no sé si es que yo soy un cabrón o es que ellos son muy tontos. Pero hay imbéciles sueltos por ahí que puede conseguir desesperar al más pintado. Si lo que quereis es un paseito tranquilo masacrando un par de miles de engendros, IGNORAD A ESA GENTUZA.
• Los psicópatas Si me dan a elegir entre un infectado y alguien “normal”, igual me quedo con el zombie. Ya sabes a lo que atenerte, te quiere comer. Le rompes la cabeza con el objeto más contundente que encuentres y pista. Los supervivientes que se han vuelto locos y se dedican a matar gente por diversión u otros motivos peores… esos sí que dan miedo. Frank puede dedicarse a cargárselos si eso hace que te sientas mejor contigo mismo.

Típico payaso loco al que habrá que darle un poco de su propia medicina.
Dependiendo del camino que sigas y las decisiones que tomes, la cosa es más fácil o más difícil, y los resultados más o menos satisfactorios. Eso sí, el juego te da total libertad para que hagas lo que te venga en gana. Incluyendo quedarte eternamente paseando por un centro comercial lleno de muertos vivientes por el simple placer de despedazar cosas.
¿Por qué me gusta DEAD RISING? Como ya he dicho antes, este juego es vivir una típica peli de zombies en primera persona. Los personajes son puros estereotipos de los que vemos en ese cine y su comportamiento pasa del tópico para acercarse al “No irás a… ¡PREMIO!”. Además, en ciertos momentos de la aventura te das cuenta de que esos tópicos que como espectador nos parecen tan absurdos, a veces se acercan a la realidad y tú mismo manejando a Frank metes la pata algunas veces de forma que jamás pensarías que alguien pudiese ser tan tonto como para hacerlo.
Al principio el juego es un poco difícil, pero según vas subiendo de nivel y vas conociendo el centro comercial, empiezas a manejarte tranquilamente y acabas cogiéndole el gustillo. Extras como poder cambiarte de ropa, conducir vehículos o hacer fotos estúpidas a todo lo que se te ocurra, consiguen darle al juego un montón de posibilidades para perder el tiempo tontamente. Y eso, hay que reconocerlo, mola. El tirarte 2 o 3 horas jugando a algo sin aburrirte, para ver que has avanzado 0… no lo consiguen todos los videojuegos.

Ejemplo de una de las mongoladas que te pueda dar por querer hacer si te paseas lo suficiente por las tiendas.
PD: Me preocupa 
PD2: Y no, no pienso hablar de la versión de WII. Y como defensor de esta consola creo que los desarrolladores tenían que pensar un poco con la cabeza y dedicarse a hacer juegos para ella, con sus ventajas y sus limitaciones, y no vergonzosas versiones B de otras cosas que han funcionado en PS3 o 360. |