| Confrontación final. 2ª Parte. |
| Publicado el 13-05-2008 a las 23:57:29 // Musica & Literatura // Cajun Style |
![]() Segunda parte del combate final entre Kain R. Heinlein y Rock Howard. Lo último que vimos fue que Kain quedaba como claro vencedor del combate y nuestro protagonista intimaba con el asfalto, de modo que aquello resultaba merdidiánamente claro. No obstante, aun quedan algunas cuestiones por saldar. Lo siento, pero hoy no hay ficha de personaje...
No sentía nada. Ni dolor, ni angustia, ni pena. Estaba muerto. En el mismo lugar que Geese, del mismo modo que él. Tres hombres se le acercaron. No parecía que les sorprendiera verlo en ese estado lamentable, con las vísceras desparramadas por la acera, el cráneo destrozado, la sangre esparcida…y lo comprendió al momento. Estaban tan muertos como él. Uno de ellos se mantuvo algo aparte, de espaldas, y permitió que los otros dos se aproximaran más todavía, como si les hiciera un favor. Rock pudo distinguir claramente una luna en cuarto menguante sobre la espalda del apartado. De los dos que caminaban en su dirección, uno lo miraba como si fuera su padre, con cariño infinito, supervisándolo todo igual que siempre hacía mientras sermoneaba a los demás acerca de la importancia de la familia y la justicia en la vida de todo hombre. Pero el más cercano fue quien llamó la atención del despojo que quedaba de Rock. Llevaba el pelo rubio peinado de manera desordenada, unos vaqueros raídos y una cazadora de aviador. Se arrodilló junto a él y comenzó a hablar.
“Sabía que te volvería a ver, pero no esperaba que tan pronto.” “Lo siento.” “¿Por?” “No he podido hacer nada” “Oh, yo no lo veo así” “¿Cómo que no?” “La lucha no ha terminado” “¿Qué dices?” “Tienes que subir ahí arriba y patearle el culo a Kain” “Me ha derrotado. Estoy muerto. He perdido” “Eso parece. Pero como te he dicho antes, yo no lo veo así” “Pero ¿entonces…?” “¡¿Quieres decirle de una vez que se mueva?!” “Tranquilo, tranquilo. Como ves, se sigue enfadando en seguida” “Tienes mucho por hacer, y aun tienes vida para hacerlo” “Tienes una familia que te espera, y ya sabes que la verdadera justicia empieza con la familia” “Claro que me acuerdo” “Dale recuerdos a Jae y a Dong” “Rock” “¿Si, papá?” “Despierta”
*** El viento mecía suavemente las ropas de Kain a medida que caminaba. Por fin, tras tanto tiempo de espera y de planes, su venganza estaba completa. Ahora sólo le quedaba ir él mismo a masacrar a los desconsolados amigos de su sobrino y reclamara su premio. Se recolocó el cuello de la camisa por pura inercia al tiempo que elucubraba sobre la mejor manera de asesinar a cada uno de ellos cuando alguien le tocó en el hombro. Pillado por sorpresa, giró la cabeza para ver acercarse a toda velocidad un puño que le golpeó en plena cara y le hizo trastabillar varios metros. Con la mandíbula desencajada, tanto por el golpe como por lo insólito de la situación, contempló incrédulo al hombre que lo había atacado.
- Acepta un consejo, tío. La próxima vez que me cueles una alucinación, procura que no sea morir despeñado igual que mi padre. – Rock agitaba la mano con la que golpeara de arriba abajo y mostraba una sonrisa de satisfacción en los labios. – Te recuerdo que ya vi aquella película. Te hará falta mucho más que eso para dejarme como un vegetal. - ¡¡No es posible!! – gritó Kain lanzando multitud de bolas de fuego que su adversario sorteaba con relativa facilidad. – ¡¡Tendrías que estar recogiendo los pedazos de tu propia mente!!
Rock no contestó. Bastante complicado le resultaba evitar los ataques de su enemigo sin que este se percatara de lo destrozado que en realidad estaba. No sabía cuándo le había sometido a esa ilusión, pero desde luego, los golpes que había recibido fueron reales, y su cuerpo así lo atestiguaba. Logró escabullirse entre las llamas y acertar con una patada en el costado de su rival que lo mandó de bruces contra el suelo. Las tornas habían cambiado. Estaba ganando. No podía dejar de moverse o de lo contrario Kain se daría cuenta de que estaba en las últimas. Por primera vez en toda su vida, lo vio desesperado, angustiado. Después de tanto tiempo planificando y elucubrando, todo se había ido al traste. Sin embargo, el heredero de los Heinlein aun no estaba derrotado, y Rock percibía cómo su fuerza iba creciendo a pasos agigantados.
Arqueando el cuerpo hacia atrás, Kain comenzó a concentrar toda su energía en la punta de los dedos, que brillaban como pequeñas estrellas moradas y aumentaban en tamaño e intensidad. Rock, por su parte, imitó a su rival pero desviando el escaso poder que le quedaba a lo largo de sus brazos que elevó por encima de su cabeza. Las dos bazas secretas de cada cual estaban a punto de colisionar y el combate aun no se había decidido.
- ¡Pídele disculpas a tu madre, perro desgraciado! – diciendo esto, Kain dirigió sus manos contra su sobrino, y miles de finísimos rayos de luz púrpura surcaron el espacio que los separaba a toda velocidad. - ¡Discúlpate tú ante tu hermana por joderme! – Rock se dobló hacia delante golpeando con ambas manos el suelo, causando que toda la energía de su cuerpo manara a través de él. El “Rising Storm” se ejecutó de manera perfecta.
Las técnicas se encontraron y colisionaron, provocando un remolino de fuego arrasara lo poco que quedaba en pie en la azotea, incluidos los combatientes.
En el caso de Rock varias de las agujas violáceas se hincaron en su carne. Gritaba de dolor, pues sentía cómo le quemaban por dentro. Kain tuvo un destino mucho peor.
Debido a encontrarse próximo a uno de los muros de la sala, no pudo evitar que sus llamas y las de su oponente le alcanzaran, calcinándolo por completo. Semejante suplicio le arrancaba verdaderos aullidos y gritos. Sus ropas se convirtieron en ceniza, su pelo había desaparecido, su carne comenzaba a consumirse...Rock corrió para ayudarle cuando fue derribado de nuevo por uno de los golpes del lacerado.
- ¡NUNCA!
Comenzó a reír. No era una risa normal. Era estridente, perversa, que dañaba los oídos. Una risotada propia de Geese Howard en pleno apogeo de sus facultades, habiendo asesinado al padre de los Bogard. Un regocijo que se asemejaba al de una hiena que saboreaba el inminente bocado. Justo antes de perder la consciencia, Rock pensó que parecía una carcajada de júbilo. De victoria. |
COMENTARIOS
2008-05-14 11:19:46 || Quote
No. 2 :
Pues ahora que lo dices si que es muy al estilo Shishio, Kain perdiendo la cabeza y riéndose a carcajadas.
No puedo evitar estremecerme con la conversación de Rock y Terry, cuando Rock le dice “¿Si, papá?”, uff es demasiado triste pensar que Terry ya no está, para que encima ahora le llame Papá :'( , eres un manipulador de sentimientos Rodri xD
A. Bogard
2008-05-15 00:51:47 || Quote
No. 3 :
Y yo es que no me canso de repetir lo mucho que mola esta historia, pero llega un punto en el que ya no sé qué más decir. Es difícil decidir qué es lo que más me gustó, porque está emocionante de principio a fin.
Ah, sí: Me da miedo Kain. ¡Saludos y seguiremos más que pendientes! |








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