| Confrontación final. 1ª Parte. |
| Publicado el 06-05-2008 a las 22:22:22 // Musica & Literatura // Cajun Style |
![]() El combate que todos estábais esperando. Sin paños calientes, sin vaselina, sin mariconadas: Rock Vs Kain. Mai, King, Yuri y Kula están sanas y salvas gracias a la oportunísima intervención de Ryo, quien tras volver a casa para recoger su pasaporte, luchó a muerte contra Billy Kane para evitar que este matara a su familia. Tras haber derrotado a Grant y a Dong-Hwan, Rock y sus compañeros están listos para hacer frente al responsable de todo. ¿Sobrevivirá Rock al enemigo más duro, cruel, y poderoso a cuantos se haya enfrentado? ¿Logrará Kain su objetivo último, sea cual sea?
Confio en que os guste tanto leer esta entrega como a mí el escribirla. Sin más preambulo: Mentiras Verdaderas. Confontación Final.
El frío cuerpo de Dong-Hwan descansaba sobre los muslos de su hermano, que lo acunaba como si de un recién nacido se tratara. Este se mecía constantemente, negando con la cabeza y sollozando. El rostro del caído estaba cubierto de sangre y magulladuras, igual que el de Jae, sólo que no se movía un ápice. Rock se acercó a su amigo con paso lento y el rostro compungido por el dolor. Ahora más que nunca se daba cuenta de cuánto lo querían Jae-Hoon y Tizoc. Ambos habían luchado hasta la muerte, con trágicas consecuencias, en una guerra en la que no habían sido invitados por el mero hecho de ser el policía su mejor amigo. Posar una mano en el hombro de su compañero era lo único que podía hacer, pues no sabía lo que Jae sentía en aquél momento, y nada de lo que pudiera decir o hacer haría que cambiara el hecho de que había matado a su hermano. No obstante, algo dentro de Rock se resistía al dolor. Por alguna extraña razón no se sentía tan dolido y abatido como debiera. Era algo imposible de explicar incluso para él mismo hasta que se arrodilló junto al cadáver. - Jae, Dong tiene pulso –anunció Rock examinando al yaciente. En su trabajo había tenido que lidiar con varias defunciones, pero este no era el caso. - ¿¡Qué!? ¿¡Cómo que tiene pulso?! – el desasosiego pareció disminuir al momento fruto de la confianza que tenía en su compañero y este deseó al momento no haber errado con el diagnóstico. - Pues que le has dado bien. Lo has dejado K.O. pero vivo – comprobando sus constantes vitales en pecho, muñeca y cuello, Rock buscó algo en lo que apoyar la cabeza del derrotado cuando una voz profunda y cavernosa le hizo dar un respingo. - Carajo...me duermo un par de minutos y acabáis matándoos entre vosotros. – Jae-Hoon y el discípulo de Terry no cabían en sí de gozo al ver entrar, tambaleándose, la titánica figura del Grifo. – Por cierto, ¿este chingón no estaba en “yonosedonde”? ¿Qué pinta aquí? - Primero Dong, y ahora él. – comentó el coreano a Rock con el semblante mucho más alegre. Este último por su parte, introdujo la mano en uno de los bolsillos de sus pantalones y extrajo un móvil que le tendió a su amigo. - Quiero que os quedéis aquí. – instó a sus destrozados compañeros. – Voy a ir a por Kain. Solo. Vosotros descansad y pedid una ambulancia. - Pero Rock, no puedes pretender que nos...- trató de intervenir Tizoc, pero la voz del policía y su gesto denegaban cualquier tipo de réplica. - No me da la gana que intente atacaros, y no vendría nada mal que fuerais a un hospital porque, reconozcámoslo, dais pena. – dijo con un timbre de humor que trataba de ocultar su nerviosismo.
Asintiendo, los dos amigos accedieron a quedarse donde estaban, cuidando los unos de los otros, y esperando la ayuda médica. Rock dio media vuelta y se dirigió hacia la puerta que le llevaría de nuevo a las escaleras.
- Oye, lobito – el policía se detuvo ante el apodo de Tizoc. “Lobito”. - Serás cabrón – respondió el aludido con una sonrisa. - No te mueras, ¿eh? Que luego soy yo el que se come el marrón de contárselo a tu señora.
Abrió la puerta del rellano y miró de nuevo a sus compañeros, quizás por última vez. No cabía duda de que se enfrentaba al peor enemigo de cuantos hubiera combatido, pero por fin podría demostrar que era hijo del “Lobo Hambriento”. Alzando el brazo, cerró el puño y levantó el pulgar.
- OK!
***
Cuando Rock llegó al último piso el corazón se le iba a salir del pecho. No estaba cansado, pero los nervios le atenazaban hoy igual que cuando era un chaval y participó en su primer torneo. También hoy debía derrotar a aquél hombre. Pero debía hacerlo solo.
Una figura le daba la espalda al otro extremo de lo que quedaba en pie del “ring” que su padre mandara construir como escenario de sus crueles y sangrientas luchas. El hombre en cuestión llevaba el largo pelo rubio, ya grisáceo, peinado hacia atrás, muy liso. El recién llegado pensó que se lo peinaba justo antes de combatir. Vestía un traje blanco, ondeante al viento e impoluto, con remates azules en los puños, cuello y bordes de la levita y pantalón. Era algo más alto que Rock, y su elegancia natural le confería un porte y superioridad que tendían a intimidar a los inconscientes que se precipitaban contra él ignorantes de lo que Kain R. Heinlein era capaz.
Un leve movimiento lateral de cabeza le indicó a Rock que su anfitrión era consciente de su llegada.
- Sobrino. – Pronunció la palabra con sarcasmo, incluso desdén, ya que ese lazo que les unía era la razón de que estuvieran a punto de matarse. - Tío. – Rock le devolvió el apelativo sin inmutarse. Había superado hace tiempo la vergüenza de pertenecer tanto a los Howard como a los Heinlein. - Siempre me he preguntado el motivo por el que conservas ese deshonroso apellido. – Kain no se giraba. Continuaba hablando desde el borde del edificio, contemplando la ciudad. Debía ser cerca del medio día, con lo que ya llevaban casi cuatro horas en ese condenado edificio. - Porque así tengo una excusa para romperles la cara a los capullos que me lo recuerdan. – contestó apretando los puños. - Tan vulgar como tu ascendencia lo sugiere. ¿Acaso estás preocupado por tu esposa? – como era de esperar, Kain conocía a la perfección la mente de su sobrino. Utilizó esa facultad en el pasado para tratar de manipularle. Tampoco le sirvió entonces. – No lo estés. Mira.
El Señor de Heinlein señaló con su enguantada mano derecha al mar de casas que se erguían por debajo de ellos. Rock avanzó hasta situarse a su altura, pues aunque el odio fluía entre ambos, podían más los modales exquisitos, y la traición no estaba entre ellos. Al llegar hasta su interlocutor, se fijó en la dirección que indicaba. Su rostro se volvió lívido.
- Como bien imaginaste, envié una pequeña delegación para arrasar la casita de tus amigos. – Kain dio media vuelta y se dirigió el centro de la sala mientras continuaba hablando. – No obstante parece que ha sido un fracaso, ya que la meretriz de cuero y los inmortales han caído. - Billy y los demás se encargaron sin problemas. – dijo para sí Rock. - Oh, respecto a eso...- el trajeado dejó escapar una casi inaudible risa. - ...me temo que tu malogrado Sargento se vio sometido al mismo tipo de, digamos, tratamiento correctivo, que el hermano de de tu asiático amigo. - Asqueroso bastardo. – masculló Rock con furia desmedida. Sin embargo, si el efecto de lo que fuera que les hizo Kain había remitido en Dong-Hwan, confiaba en que entre todas hubieran logrado reducir a Billy. - Aunque he de confesar que me ha sorprendido la derrota de Grant. – el alemán se frotó imperceptiblemente los ojos, y por un instante, a Rock le pareció que sus ojos se nublaban. - ¿Por qué has montado toda esta feria? ¿Por qué no matarme directamente? – preguntó este con denodado asco. - Es simple, y me sorprende que alguien que se dedica a desenredar telarañas de crímenes y argucias no lo haya descubierto por sí mismo. – Continuaba paseándose, con la mano izquierda en el bolsillo, de un lado a otro de la estancia. – Quiero hacerte sufrir. Te ofrecí mi amistad, abrazarte bajo mi ala, acunarte como una víbora en su seno...y tú me escupiste a la cara. Escogiste seguir a ese Bogard piojoso en lugar de estrujar un mundo que te pertenecía por derecho. ¡A ti! ¡El hijo de Marie y un simple ratero! ¡El vástago de mi propia hermana y de un despojo semejante! Dios sabe que quise darte lo mejor y alejarte de esa vida absurda como luchador callejero. He pospuesto largo tiempo mi venganza... – De un brusco movimiento apartó la cola de su levita que se había enrollado sobre su pecho al tiempo que de su brazo emanaban llamas púrpura. - ... ¡pero recuperaré a mi hermana de un modo u otro!
Rock no había comprendido esa última frase, pero poco importaba ya. El momento había llegado. Descorrió las cremalleras en las mangas de su chaqueta y se colocó en posición de combate.
Uno frente a otro, se miraron durante interminables minutos. Esos dos hombres se odiaban con toda la fuerza de sus corazones, y cualquiera que los viera no habría pensado que fueran en realidad tío y sobrino. A pesar del enorme parecido físico no podían ser más diferentes: donde Rock era todo fuerza y determinación, Kain era sibilino y retorcido; cuando uno respondía con vigor, el otro lo hacía con desdén; el hijo de Geese había crecido entre luchadores callejeros, y su estilo de lucha era tan indisciplinado como lo fuera el de Terry, mientras que Heinlein era una de las familias más antiguas y exquisitas de Alemania, rivalizando incluso con la casa de Strohein de Krauser.
La energía de ambos comenzó a manar a raudales. Auras moradas los envolvían y pequeños guijarros se arremolinaron en torno a ellos. Rock, de carácter naturalmente más impulsivo, fue el primero en atacar.
Describiendo un arco vertical con el brazo envió una potente onda de choque contra su oponente. Saltando para evitar fácilmente el ataque, vio cómo el policía se precipitaba contra él tratando de golpearle con la rodilla y los puños en un ataque circular. Antes de que lo alcanzara, Kain se envolvió a sí mismo en llamas que salieron despedidas de su palma derecha y laceraron el cuerpo de Rock provocando su caída. Rodando para tratar de apagar el fuego, este logró apartarse justo antes de que su tío le aplastara la cabeza con la rodilla. El alemán profirió un aullido de dolor cuando chocó contra el suelo, momento que el joven aprovechó para acertarle con el codo izquierdo en pleno pecho y rematar con la otra mano en el mismo punto. Tras recuperarse del golpe con una agilidad pasmosa, Kain volvió a convertirse en una tea humana y se abalanzó contra su adversario acertándole en el estómago con el puño que tenía libre, lo que provocó un esputo sanguinolento en el atacado.
- ¿Ya está? ¿Es esto todo cuanto ese americano vagabundo te ha enseñado? – un leve reguero de sangre escapaba de una de las comisuras de Kain, quien todavía escondía la mano izquierda en el pantalón y se recolocaba el cuello de la camisa. – Debo decir que me siento casi insultado. - Podría decir lo mismo de ti. – Contestó Rock a la puya mientras se deshacía de la chaqueta. Tenía la camiseta chamuscada, y se podía comprobar que había ganado la musculatura que le faltaba en los primeros torneos. – ¿Tras tanto tiempo de retiro voluntario no tienes nada más? Porque estoy viendo lo mismo que vi cuando te derroté la primera vez. - Pareces olvidar algo, mi querido sobrino. – Los ojos del aristócrata brillaban peligrosamente, cosa que no se le pasó inadvertida al policía. Eso, y que sólo utilizaba una de las manos. – Me gusta emplear la mitad de mis facultades para medir a los insensatos que carecen de auténtico poder. Pero como parece que necesitas que te den la tunda de la que nunca te proveyeron...
Antes de que Rock reaccionara Kain estaba frente a él, agarrándolo, con ambas manos esta vez, de la cabeza y arremetiendo contra el suelo repetidamente. El policía sentía la sangre en los labios proveniente de su nariz rota. Sin que mediara una respiración entre una acción y otra, lo levantaron de nuevo tirando del cabello. La mano que quedaba libre de su tío comenzó a irradiar fuerza, y este la incrustó en el esternón del arrodillado luchador, provocando que saliera proyectado hasta los límites del escenario, peligrosamente cerca de donde Terry tratara de agarrar la mano de su padre tanto tiempo atrás. Uno de los travesaños que delimitaban el ring le valió como seguro para no caer al vacío.
Las manos desolladas, los huesos le chirriaban, su cabeza descansaba sobre el pecho de manera que el pelo le cayera sobre la cara y la sangre goteara formando un charco en el suelo de madera. Tan sólo sus propios quejidos y el dolor impedían que se desmayara y siguiera consciente del hombre que se le acercaba.
- Comprendo que pueda resultar duro admitirlo, pero luchar contra mí es una batalla perdida de antemano. El cuerpo humano tiene límites que uno no puede superar. – una punzada le atenazó el pecho cuando Kain posó el pie sobre su torso y apretó. Rock sintió cómo las maderas cedían pero apenas tenía fuerzas para mantenerse despierto. – De lo contrario acabas como tu padre.
Propinando una devastadora patada, Kain hizo que el cuerpo de Rock atravesara las tablas y se precipitara al vacío. Miles de astillas se abrieron paso entre la carne del policía, así como las costillas rotas que se clavaron en sus pulmones. Rock sintió cómo se quedaba sin resuello mientras se preguntaba cómo su rival se había vuelto tan fuerte, tan rápido, tan endiabladamente mortal. Antes de encontrar respuestas se estrelló contra el asfalto.
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COMENTARIOS
Naule Wolf
2008-05-07 00:48:10 || Quote
No. 1 :
Dios, este capítulo es el que más me gusta, es sublime, esta muy currado.
Menuda tensión hay ahi, espero leer pronto el siguiente capítulo. Un saludo.
2008-05-07 00:51:20 || Quote
No. 2 :
Lo mejor es... que el capítulo era el doble de largo y al darse cuenta lo ha dividido en Parte 1 y Parte 2!!
![]() Efectivamente... mola mucho
2008-05-07 21:30:16 || Quote
No. 4 :
Vaya con tanto trabajo no me había dado cuenta de que habías hecho otra subida xD
Coincido con los demás en que es un trabajo sublime, espero que no nos hagas esperar para ver cómo desemboca este enfrentamiento de titanes, porque la tensión está en el aire como se suele decir. p.d.: Tizon como siempre aportando la nota de humor, qué sería de este fic sin él? XD "lobito"..
A. Bogard
2008-05-08 01:57:10 || Quote
No. 5 :
Al releer este capítulo, descubrí que se disfruta AÚN MÁS escuchando "Geese ni Katakori" de fondo, evoca viejos tiempos
![]() ¡Bárbaro! Espero que pongas la segunda parte pronto
A. Bogard
2008-05-08 20:04:40 || Quote
No. 7 :
...
¡Ah...! ¡Sí... Rock...! ó_____O ... Por cierto, ¡¡que ya aparezca Andy!!
Invitado
2008-05-08 20:28:32 || Quote
No. 8 :
Supongo que después de tanto decir que viene el lobo (o sea que alguien muere) con Tizoc, Dong e incluso Billy pues... nadie se cree que haya muerto.
Rock le da al LSD, eso es lo que le pasa. |







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