| Mis primeros pasitos en Linux Vol. 2 |
| Publicado el 03-09-2007 a las 13:20:30 // Informatica // Eriol |
![]() En mi último post os comentaba mi primera aproximación a Ubuntu, una de las numerosas distros de Linux que existen en la actualidad. Hoy vuelvo a la carga para comentar más en profundidad mis experiencias con este OS, una vez lo instalé y empecé a toquetear. Realmente llevaba razón al comentaros que lo mejor que podía hacer era instalar: ni punto de comparación tiene el uso de Ubuntu mediante el LiveCD con tenerlo en el ordenador listo para usar.
Primero hablemos de la instalación.
Ciertamente, instalar Ubuntu no es muy difícil, sobre todo
teniendo en cuenta que las particiones las puede crear el propio
instalador. Con unos cuantos golpes de ratón, el OS queda
perfectamente instalado y listo para usarse. Y todo sea dicho, estos
menús de instalación le dan mil patadas a los de
Windows, en sencillez están muy parejos, y en velocidad, creo
que gana Ubuntu. El único problema, como en mi caso, es que
tanta sencillez te descoloque demasiado o que no tengas muy claro el tema de las particiones necesarias, pero vamos, buscando en
internet se soluciona todo (o casi todo).
Una vez iniciado el OS, el gestor de
paquetes Synaptic me avisó de que tenía 121 paquetes a
la espera de ser instalados. Lo primero que se me pasó por la
cabeza fue “¡Coño, me ponen las actualizaciones y el
software en los mismísimos!”. Lo segundo fue “Mmm...
¿tendré que instalarlo todo, o sólo algunos
paquetes?”. Suerte que ahí estaba DaNi para esclarecer de
alguna manera esas dudas de novato.
Ahora que lo veo, el escritorio de
Ubuntu, basado en el entorno Gnome, es realmente sencillo. Una barra
superior desde donde acceder a las aplicaciones, los documentos y
carpetas, las opciones del sistema, así como el navegador
Firefox (que he vuelto a usar, dicho sea de paso), el cliente de
correo Evolution y la ayuda de Ubuntu; todo ello a la izquierda. En
el lado contrario de la barra, los programas que se ejecutan en 2º
plano, como el cliente de mensajería instantánea Gaim,
el reproductor de música Amarok o el lector de fuentes Akregator,
además del estado de la conexión de red, el volumen
maestro del sistema, la fecha y el botón de apagado.
Si miramos abajo, tenemos otra barra
con el clásico botón para ocultar todas las ventanas
abiertas y mostrar el escritorio, las aplicaciones en funcionamiento,
las dos áreas de trabajo disponibles (aunque yo sólo
estoy usando una, al menos de momento) y la papelera. ¿Y entre
esas dos barras, o sea, en lo que queda del escritorio? Pues el
acceso a mi HD ORB (que por suerte está en Fat32, así
que no tengo problemas para usarlo en Linux) y una carpeta que creé
hace poco para los documentos que use aquí. Bastante simple,
¿no creéis? En definitiva, en cuanto al entrono de trabajo de Ubuntu, me siento bastante satisfecho. Me parece bastante más simple que el de Windows, y a la vez más funcional. Vamos, de momento en ese aspecto no hecho de menos mi escritorio antiguo (que todavía conservo, porque no mandé a hace puñetas el XP, y no creo que lo haga de momento). El tema de las aplicaciones es otro cantar, del cual hablaré en un próximo post en el que os comentaré un poco acerca de las que más me hallan llamado la atención, con sus virtudes y sus defectos. Que a menos que se demuestre lo contrario, nadie es perfecto, y con los OS pasa exactamente lo mismo. |
COMENTARIOS
2007-09-06 03:37:42 || Quote
No. 1 : Aquí uno que vuelve a Windows
Seguiré utilizando Linux, ya que en la carrera me lo exigirán y tal; pero he vuelto a mis andadas con Windows. La escasez de programas me ha devuelto a la realidad, aunque siempre me quedará Linux como área de trabajo, que es para lo que sirve
![]() Por cierto, hay que hacer triquiñuelas, pero las unidades NTFS también se pueden leer y escribir en Linux. Ánimo con tu Linux, y sigo aquí para las dudas |





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