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FicZone 2013: Entrevista con Juan López Fernández, “JAN”

Este fin de semana del 25 al 26 de mayo se celebra en Granada el FicZone 2013, la convención de cómic, animación y juegos. Para ir abriendo boca de lo que os podéis encontrar en FERMASA desde hoy mismo, os dejamos la primera entrevista que publicaremos este fin de semana.

JAN o Juan López Fernández es el famoso creador del popular Superlópez, un personaje capaz de conjugar en sus aventuras el humor y la tan necesaria crítica social. Con JAN hablamos de su trayectoria, de su personaje más conocido y, como no, de manga.

Pregunta: Ya que estamos en un evento en el que hay gran presencia de manga y anime nos gustaría recordar un cómic de Superlópez suyo, “La banda del Dragón Despeinado”, en el que nos encontramos con una trama que gira en torno a la yakuza. Sabemos que es usted muy conocido por documentarse e investigar sobre las culturas, lugares y demás elementos extranjeros que introduce en sus obras, por lo que nos gustaría preguntarle, ¿qué tipo de investigación hizo para este cómic? ¿Leyó algún manga para tratar de hacer algo similar? Por otro lado, ¿qué le parece la cultura del manga japonés? ¿Ve alguna similitud entre este tipo de obras y la suya?

Respuesta: Para mí el manga siempre ha sido cómic, y en cada país siempre ha tenido características propias. El intercambio enriquece y no me parece mal, el cómic japonés también se ha enriquecido con Guiraud (Moebius) o Milo Manara, por ejemplo. La diferenciación viene dada por el peculiar grafismo que es como el estilo Disney para el cómic americano… y el merchandising y la moda que compresiblemente atrae bastante a los adolescentes.

Mi primer contacto fue en la época que hacía los cómics de Marco, Heidi, Nello y Aroa… que tenían un gran componente cultural europeo. Esos cómics los potenció la televisión y yo tuve que trabajar con ellos por razones económicas como muchos otros colegas. No creo que mi estilo propio se haya influenciado con el del llamado manga, pero sí enriquecido con sus recursos. En su día los que me gustaban eran Akira de Otomo y Dominion de Shirow entre otros… la diferencia más notable con el cómic occidental está en el ritmo de la narración.

P: Sin apartarnos demasiado de la anterior pregunta, varios álbumes de Superlópez localizan su acción fuera del territorio español. ¿Cómo se documentó para dibujarlos? ¿Ya conocía esos países con anterioridad?

R: Hombre, haciendo la maleta y cargando un macuto con dos cámaras y 800 rollos de diapositivas… simplemente fui allá para ver y fotografiar lo que me hacía falta y más. Nunca me gustó ambientar con tópicos, que ya se sabe que vienen de otros tópicos que venían de otros. Una vez vi un cómic americano de superhéroes ambientado en Barcelona y la presentaban como un pueblo de casas de tejas y carros tirados por mulas, una plaza de toros y alguna iglesia sacada de postales… era horrible.

P: En su obra, especialmente en Superlópez, destinada en principio a un público más juvenil, existe un evidente componente reivindicativo e, incluso, moralista, de crítica social. ¿Qué le lleva a querer infundir esos valores tan educativos desde el tebeo? ¿Ve necesaria una mayor función social del tebeo en nuestrasociedad, más que de mero entretenimiento o evasión de la realidad?

R: Eso es cosa personal, cada autor debe saber con claridad lo que quiere hacer y a quién quiere dirigirse. Yo trabajo pensando que me dirijo a chicos de 12 a 18 años. Lo que pasa es que estos crecen y siguen leyendo Superlópez, lo que me alegra, pero ya no son mis destinatarios. Unos querrán darle a la risa constante, el gag continuo, de lo que Ibáñez es maestro, otros podrán querer comunicar y yo prefiero la cultura con un enfoque bastante docente porque así contribuyo a hacer jóvenes con criterio. Si me hubiera dedicado al chiste continuo creo que me habría aburrido mucho los últimos cuarenta años, ese espacio ya lo ocupan otros, gracias. Los jóvenes son personas en desarrollo y yo siento mucho respeto de eso.

P: Además, los guiones de cada álbum de su “superhéroe” son completamente distintos unos de otros. ¿De dónde saca usted la inspiración? ¿Se deja guiar por los temas más candentes de la actualidad española?

R: De las noticias, la televisión, los diarios, de la calle, del día a día. Miro la vida y en ella busco las ideas. Es una mina… lo juro.

P: A lo largo de su obra ha gestado uno de los diseños más curiosos e interesantes que existen en el cómic patrio: los petisos carambanales. ¿De dónde provino la aparición de estos curiosos bichos? ¿En qué se basó para darles forma? ¿Tuvo intención de dotarles de una función más o menos relevante dentro de su obra o es un recurso meramente estético?

R: Es un recurso visual, me sirve para componer mejor las viñetas, dirigir la atención del lector y mantener esa atención. Siempre he utilizado objetos diversos: moscas, abejas, colillas, papeles volando o enigmáticos seres fantásticos. Los petisos nacieron de mis lecturas de ufología y espiritismo de cuando trabajaba en el guión de La Caja de Pandora. Se basaba en las Ectoplasmias, una forma de crear seres por la fuerza mental… cosas de la contracultura de los años 70 que me hacían mucha gracia.

P: No todo en su obra comiquera es Supelópez, por lo que nos gustaría saber si tiene especial predilección por alguna de sus otras obras, cuál es su favorita, en cuál le hubiera gustado centrarse más o desarrollar de una manera máseficiente, de cuál no se siente especialmente orgulloso…

R: No me preocupa eso, no me suelo arrepentir de lo que hago ni de lo que tuve que hacer a pesar mío en cómic. Quizá tenía bastante inclinación por Pulgarcito pero no acababa de convencerme las prisas aceleradas con las que tenía que hacerlo, ni veía futuro para esa revistilla porque son los papás quienes compran los tebeos a los niños de 7 a 10 años… y estos solo pensaban en Mortadelo y Filemon. No tenía futuro. De lo que me siento orgulloso es de toda mi carrera en general.

P: Nos gustaría conocer también algo sobre su faceta de animador. ¿Puede relatarnos alguna experiencia interesante de formación o trabajo? ¿Alguna influencia o admiración por el trabajo de algún otro animador? ¿Qué trabajos le satisficieron más y cuáles menos? ¿Qué opina de los formatos digital y tradicional? ¿Ve conflicto entre ellos o una posible convivencia, sin que deje de trabajarse en ninguno de los dos?

R: Ése fue mi primer trabajo y mi vocación real, pero no quería dedicarme a simplemente animar. Donde aprendí el oficio fue en los Estudios Macián de Barcelona, y allí conocí al animador José Mirá, de larga experiencia y sólida formación. También el mismo Francisco Macián era un creativo exigente y ambos me enseñaron mucho. En la TV Cubana era técnico asesor de animación y mi implicación fue sobre todo en la formación de animadores. Dejé el oficio cuando comprobé que mi sordera me hacia muy difícil dirigir equipos humanos, digamos que tiré la toalla. Y de ahí pase al cómic que ya hacia un poco en ratos sueltos.

Cuando volví a Barcelona y entre en Equip a animar en “Mofli el Koala” me encontré que muchas técnicas se habían olvidado en beneficio de la prisa y la economía, es decir, que el nivel había bajado mucho y me decepcionó. Por lo que sé de las actuales técnicas de animación lo digital no está reñido con lo tradicional, al contrario, es una herramienta más y muy buena.

P: Acerca de la anterior pregunta, recientemente ha sido el encargado de adaptar al cómic las aventuras de Tadeo Jones, película de animación por ordenador española. ¿Qué le pareció la película, el personaje y todo lo relacionado con este proyecto? ¿Ha realizado mucho trabajo de documentación para esta adaptación?

R: No me hizo falta. Documentación propia ya tenía de México y de Marruecos o Túnez, y tanto Enrique Gato como Nicolás Matji, el productor, se volcaron en facilitarme las cosas. Esa película es para mí un hito en la animación española y el personaje está muy bien planteado, tiene mucho futuro si se trabaja con las ganas que ese equipo ha demostrado tener.

P: Se ha criticado mucho, especialmente desde el mundo académico y la crítica especializada, el no haber continuado con Superlópez como una parodia al género de superhéroes o no haber explotado tanto este filón, sino más bien el haber caído en una “sucesión de aventuras repetitivas”, escenificadas como “guías turísticas de viaje” o de recurrir a “una crítica social ingenua y excesivamente presente”. ¿Qué opinión le suscitan estas afirmaciones sobre su trabajo en su obra? ¿Se siente satisfecho de transmitir al público esa estética y valores?

R: ¿De qué mundo académico hablas…? La crítica especializada esa, ya sé a cuál te refieres. Y de nuevo te tengo que decir “…si me hubiera dedicado al chiste continuo creo que me habría aburrido mucho los últimos cuarenta años, ese espacio ya lo ocupan otros…”. Condenarme a ser el dibujador de los chistes del Supergrupo habría acabado hastiándome, aunque reconozco que tal vez hoy tendría una pasta…

Lo curioso es eso de “sucesión de aventuras repetitivas”. Hombre, lo hubieran sido realmente si solamente hubiera hecho El Supergrupo hasta hoy. Lo de “Guías turísticas” se debió a la primera, “Periplo Búlgaro”, en la que me propuse criticar precisamente la cultura de los viajes turísticos, e incluso para ambientarme mejor hice uno ex profeso a Bulgaria con una agencia de esas para pillar ideas paso a paso y todo eso, además de fotografiar todo el periplo turístico aquél. Creo que lo hice muy bien, pero esa critica me colgó la etiqueta y las etiquetas ya se sabe, cuando quieres despegarlas estropean el género. Ahí se quedan.

Desde aquí queremos agradecer a JAN su amabilidad y buena predisposición hacia esta entrevista.




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  • Buenísima entrevista.

  • Sinceramente, tengo que reconocer que ésta es una de las entrevistas que más me ha gustado preparar. Llevo siendo fan de este hombre desde mi más tierna infancia y la posibilidad de hacerle preguntas sobre su obra, su estilo y sus experienciasen el mundo de la ilustración ha resultado muy gratificante y satisfactoria. Conocerle también, a pesar del breve encuentro, pero la intensidad del momento y la ilusión de hacerlo sin duda me dejarán un gratísimo recuerdo de este FicZone.

    ¡Qué grande es, maestro Jan!